Chat en la web
El chat contesta en horario de oficina y el visitante entra a las once de la noche
El chat se diferencia de todo lo demás en una cosa: el que escribe sigue en la página. Si se le contesta mientras está, es una conversación; si se le contesta mañana, era un formulario con animación.
Describir lo que necesitoLo que hace que un chat sirva de algo
Un chat desatendido es peor que ninguno
La burbuja promete que hay alguien. Si no lo hay, el visitante se va con una impresión peor que si no la hubiera visto. Fuera de horario tiene que decirlo y recoger el correo, sin fingir.
La página en la que está lo explica casi todo
Quien escribe desde la página de precios no pregunta lo mismo que quien escribe desde el soporte. Saberlo antes de leer el mensaje cambia la primera respuesta.
Lo que cuesta un chat que entra en tu sistema
Una burbuja con horario, respuestas guardadas y entrada como solicitud está en el tramo bajo. El precio sube cuando la conversación tiene que engancharse sola con la ficha del cliente que ya existía.
Cuéntanos qué te preguntan en la web
Describe qué dudas llegan por la web, quién podría atenderlas y en qué horario. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre el chat
¿Hace falta tener a alguien pendiente todo el día?
No, y es mejor no prometerlo. Con un horario visible y una recogida honesta fuera de él, el chat rinde. Lo que no funciona es una burbuja abierta veinticuatro horas que contesta a las nueve de la mañana.
¿Contesta un asistente automático?
Puede responder lo repetido, pero conviene que diga que es automático y que el salto a una persona esté a un clic. Un automático que finge ser humano enfada justo a quien más te interesa.
