Frutales
Dos semanas de ventana y una cámara que decide el precio
Cada variedad madura en su semana y si se pasa, se pasa. Lo que sale del árbol va a un palot, el palot a una cámara y la cámara a un calibrador que lo parte en cinco categorías. El kilo de entrada y el kilo que se cobra no son el mismo kilo.
Describir lo que necesitoPor qué un ERP de almacén se queda a medias
El stock no es stock: es fruta que envejece en una cámara
Un palot no es una referencia con existencias: es una partida con una fecha de entrada, una cámara y un día límite. Sin eso en pantalla, lo que se saca primero es lo que está más a mano.
La fruta se cobra después de calibrarla
Hasta que no pasa por la línea no se sabe cuánto hay de cada calibre ni cuánto se fue a industria. La liquidación al agricultor depende de ese reparto, no de los kilos que entraron.
Lo que cuesta montarlo
Con cuadrillas de recolección y gente en el almacén de confección, en campaña se pasa de las cincuenta personas con facilidad.
Cuéntanos cómo trabajas la fruta
Al enviarlo verás el esquema con los módulos y la horquilla.
Dos preguntas
¿Se puede etiquetar el palot y leerlo con el móvil?
Sí: cada palot sale del campo con su código, y leerlo en la cámara o en la línea es lo que mantiene viva la trazabilidad de la partida sin que nadie teclee nada.
¿Sirve si además compro fruta a otros agricultores?
Sí, y es el caso normal. La fruta propia y la de terceros entran por la misma puerta pero llevan dueño distinto, y la liquidación sólo se calcula para la que no es tuya.
