Frutos secos
Pesas cáscara y te compran grano
Entre el remolque que llega del derribo y la factura hay un secadero, un descascarado y un rendimiento que cambia por variedad y por año. Mientras ese rendimiento no esté por partida, el precio se negocia a ciegas.
Describir lo que necesitoPor qué no vale el control de una explotación de cereal
Hay dos unidades y una conversión entre ellas
El campo mide kilos en cáscara, el comprador paga kilos de grano. El rendimiento que convierte una cosa en la otra es el dato del negocio y casi nadie lo tiene por parcela.
Se guarda meses esperando precio
La almendra aguanta en el almacén, y eso convierte la venta en una decisión aparte de la cosecha. Hace falta ver qué hay comprometido y qué sigue libre.
Lo que cuesta montarlo
Una explotación de frutos secos tiene plantilla corta y picos de máquina, así que el tramo de referencia es el pequeño con varios módulos.
Cuéntanos cómo llevas la campaña
Al enviarlo verás el esquema con los módulos y la horquilla.
Dos preguntas
¿Puedo seguir una partida desde la parcela hasta la venta?
Sí: la partida nace en el derribo con su parcela, pasa por el secadero y por el pelado conservando el origen, y llega a la venta sabiendo de dónde salió.
¿Y si pelo fuera, en un partidor de otro?
Igual: la salida al partidor y la vuelta del grano se registran como dos movimientos de la misma partida, y el rendimiento se calcula con sus kilos reales.
