Geriatría
Trae una bolsa con nueve cajas y en la hoja figuran cuatro
La consulta empieza comparando lo que está apuntado con lo que hay de verdad en la cocina de esa casa. Y la segunda persona a la que se atiende, sin que figure en ninguna agenda, es quien lo cuida.
Describir lo que necesitoLo que distingue esto de una consulta cualquiera
El interlocutor no es el paciente
El aviso de la cita, el informe y la llamada van a quien acompaña. Con un solo teléfono por ficha, la mitad de los recordatorios llegan a un móvil que nadie mira.
Quien cuida también se agota
Si lo que se le pregunta al cuidador no queda puntuado en algún sitio, el desgaste de dos años atrás no se puede comparar con el de hoy, y es la mitad de la decisión.
La cifra de un servicio de geriatría ambulatoria
Geriatras, enfermería, terapia y la persona que coordina la unidad de día y las rutas: con transporte propio ya se pasa de diez.
Dinos cómo trabajáis con las familias
Cuenta si tenéis unidad de día, transporte y a quién llamáis primero. Sale el esquema y la horquilla.
Dos dudas de coordinación
¿Se puede tener más de un contacto por persona?
Tantos como haga falta, cada uno con su papel: quien decide, quien trae a la consulta, quien atiende el teléfono por la mañana. Cada aviso se dirige al papel que corresponda, así que el recordatorio de la cita y la llamada de un cambio no tienen por qué ir a la misma persona.
¿La unidad de día y la consulta van en el mismo sistema?
Sí, y es el motivo para hacerlo a medida: la plaza de día, la ruta y la consulta hablan de la misma persona. Lo que cambia es quién ve qué —la conductora necesita la parada y no la historia—, y eso se recorta por perfiles.
