Guarderías
La madre quiere saber si ha dormido y cuánto ha comido, y lo quiere hoy
Un bebé de un año no trae boletín: trae un parte de siestas, biberones y pañales que alguien tiene que escribir mientras lo cuida. Y una puerta por la que no sale con cualquiera.
Describir lo que necesitoLo que no aparece en ningún programa escolar
La salida es un control de identidad
Hoy lo recoge la abuela, mañana el padre separado y el jueves una vecina con permiso. Sin la lista de autorizados en la pantalla de la salida, la decisión la toma de memoria quien esté en la puerta.
Lo que se cobra son horas, no un mes
La cuota base es lo fácil. Lo difícil son las medias horas de los viernes, los días sueltos de agosto y el comedor de quien no se queda siempre: se apunta en un papel y se olvida al facturar.
Lo que cuesta en una escuela de tres aulas
Una escuela infantil de barrio suele ser entre cinco y diez personas entre educadoras, cocina y dirección.
Cuéntanos cómo es vuestro día
Escribe cómo funciona la escuela y al enviarlo verás el esquema y la horquilla.
Dos preguntas
¿Se escribe el parte del día desde el móvil?
Sí, y está pensado para eso: la educadora lo apunta con una mano mientras tiene al niño en la otra, así que son toques —durmió, comió todo, medio pañal— y no un formulario.
¿Y si las familias no quieren que se publiquen fotos?
Se marca en la ficha y esa criatura queda fuera de las fotos que salen. El sistema no la ofrece para publicar en vez de confiar en que alguien se acuerde al subirlas.
