Ludotecas
Entra por dos horas, se queda tres y el bono lo lleva una libreta
Esto no se vende por meses: se vende por horas que alguien compró antes y gasta cuando puede. En la puerta hay que saber en diez segundos cuánto le queda y si cabe dentro.
Describir lo que necesitoDos cosas que no se parecen a una escuela infantil
No hay matrícula: hay saldo
Nadie está apuntado a un curso. Hay quien compró diez horas en marzo y aparece un jueves de mayo. Sin el saldo delante, el cobro se hace a ojo y se discute en el mostrador.
El sábado es otro negocio
Una fiesta ocupa la sala entera, se cobra por invitado y lleva cosas incluidas. Metida en la misma agenda que las horas sueltas, se solapa con ellas.
A cuánto sale el sistema de una ludoteca
Tres o cuatro monitoras con una responsable y sábados de fiestas: con el módulo de bonos y aforo resuelto ya se trabaja de otra manera.
Cuenta cómo cobráis las horas
Pon si vendéis bonos, horas sueltas o las dos cosas, y si hacéis fiestas. Eso basta para verlo dibujado.
Dos preguntas de mostrador
¿El bono se puede gastar cualquier día?
Como vosotros queráis: hay bonos que caducan, bonos que valen sólo de lunes a viernes y bonos que no entran un sábado de fiesta. Las reglas se escriben una vez y a partir de ahí el descuento de horas lo hace el sistema al entrar y al salir, no una libreta.
¿Se puede cobrar lo que se pasa de hora?
Sí: se marca la entrada y la salida, y lo que exceda del bono se cobra a la tarifa que pongáis. Queda registrado el minuto de salida, que es lo que permite enseñar por qué el recibo es ése si alguien lo pregunta en el mostrador.
