Material eléctrico · México
El ingeniero te manda una lista de ochenta renglones y te cambia dos marcas
Aquí no se vende producto: se cotiza un proyecto completo con calibres, marcas aprobadas y fechas de etapa. Y lo que la obra no usó regresa semanas después, a veces en carretes ya abiertos.
Describir lo que necesitoLo que no resuelve un catálogo de productos
Ochenta renglones no se llenan a mano
Cada concepto declara si es objeto de impuesto y si va a exportación. Son claves de catálogo, no texto libre.
El carrete que regresa no se resta
En la versión 4.0 no se admiten importes negativos. Lo que en otros países es una línea en negativo, aquí es otro comprobante.
Una lista se negocia tres veces antes de ser una venta
La primera cotización se compara con dos competidores, la segunda cambia marcas y la tercera parte la entrega en etapas. Si cada versión se guarda como un archivo nuevo, nadie sabe cuál fue la que aceptaron y la obra recibe material de una lista vieja.
Qué cuesta cotizar ochenta renglones sin rehacerlos
Mostrador con bodega y clientes de obra: tramo mediano. Encarece la lista por proyecto con sus versiones, que es lo que impide surtir contra una cotización que ya quedó vieja.
Escríbenos cuántos proyectos cotizas al mes
Apunta cuántos renglones trae una lista típica y cuánto material te regresan de obra.
Dos preguntas de mostrador eléctrico
¿Se guardan las versiones de una cotización?
Sí, cada una con su fecha, su precio y las equivalencias que se autorizaron. Es lo que permite surtir contra la versión que el cliente aceptó y no contra la que alguien tenía abierta en su correo.
¿Y el carrete que vuelve a medias?
Se recibe como movimiento propio, con los metros que venían y el comprobante aparte que le toca cuando la etapa ya se cobró. Deshacer la venta completa por un carrete obliga a recalcular todo lo surtido a esa obra.
