Mayorista de viajes
Compras el avión en marzo y lo vendes por boca de otros
Tú no tienes mostrador: tienes plazas comprometidas en un hotel y asientos en un vuelo, y los vende una red de agencias que cobra comisión. Lo que te quita el sueño es cuántas plazas quedan libres en una salida concreta y qué pasa si no se llena.
Describir lo que necesitoPor qué el programa de una agencia no te sirve
Compras antes de vender y el riesgo es tuyo
Una minorista vende y luego reserva. Tú reservas primero, con un compromiso firmado, y luego intentas vender. Eso convierte cada salida en una cuenta abierta con plazas, coste comprometido y punto de equilibrio, no en un expediente de cliente.
Tu cliente es la agencia, el viajero es de ella
Quien te hace la reserva es un mostrador que trabaja con cinco mayoristas, y su comisión depende de lo que haya pactado contigo. Necesitas la red entera con sus condiciones y su saldo, además de los nombres que viajan.
Lo que cuesta montarlo
Producto, reservas y administración son los tres departamentos de un mayorista mediano: una plantilla de dos cifras cortas.
Dinos qué producto montas
Cuenta cómo contratas el cupo y quién te vende, y te contestamos con el esquema.
Dos dudas del mayorista
¿Pueden las agencias consultar disponibilidad sin llamarnos?
Sí, si queréis: se les puede dar un acceso que vea sus propias reservas y las plazas libres de cada salida, sin ver nada de las demás agencias. Es un portal, no una exportación.
¿Qué pasa con una salida que no se llena?
Que la ves venir: la salida muestra plazas vendidas contra comprometidas y el coste ya cerrado. Lo que se decida después —reducir, agrupar, cancelar— es vuestro, pero la pantalla lo dice con semanas de margen.
