Mediación familiar
Cuadrar una hora en la que puedan los dos cuesta más que la sesión
El trabajo invisible de un servicio de mediación es encontrar un hueco en el que coincidan dos personas que no quieren coincidir en nada más. Y después, un documento que se escribe tres veces.
Describir lo que necesitoDos cosas que un expediente de despacho no refleja
Un caso son dos calendarios
La sesión conjunta sólo existe donde se cruzan dos disponibilidades. Preguntando por teléfono de una en una, cada cita cuesta tres llamadas y acaba en dos cambios.
El documento tiene versiones y lectores
Lo que se redacta se lee, se corrige y se vuelve a leer. Si las versiones son ficheros con el mismo nombre y un número al final, nadie sabe cuál es la buena.
Qué cuesta montarlo en un servicio de mediación
Dos o tres mediadoras con agenda de tarde y algunos casos sostenidos por una entidad: con un módulo de casos y agenda doble ya está resuelto.
Dinos cómo cuadráis las sesiones
Cuenta cuántos casos lleváis a la vez y si alguno lo paga una entidad. Eso ya lo dibuja.
Dos cuestiones de agenda doble
¿Se pueden cruzar las dos disponibilidades?
Sí: cada parte deja marcadas sus horas posibles desde un enlace propio, y el sistema enseña sólo los huecos en los que coinciden las dos y vosotros estáis libres. La cita la cerráis vosotros, pero sin la ronda de llamadas de siempre.
¿Y el documento?
Cada versión se guarda con su fecha y queda anotado quién la abrió, así que siempre se sabe cuál es la última y quién la había leído ya. Lo que el servicio haga con ese documento después no lo decide el software, y aquí no lo vamos a describir.
