Salir de Excel
El Excel bueno está en el correo de alguien y nadie sabe cuál es
No falla por grande. Falla porque dos personas lo abren a la vez, porque una fórmula se arrastró corta en marzo y porque la hoja con la que se decide no es la que está en la carpeta compartida.
Describir lo que necesitoLo que se rompe cuando una hoja pasa de cierto tamaño
La fórmula se arrastra corta y nadie lo ve
Una celda que debía sumar hasta la fila 400 suma hasta la 380 desde hace meses. El total sigue saliendo y sigue pareciendo razonable, así que no salta nadie. Lo encuentras el día que cuadras contra el banco.
Copiar la hoja es la manera de trabajar
Cada copia es una versión y cada versión tiene a alguien convencido de que la suya es la buena. No hay un sitio donde mirar: hay cinco, y antes de contestar cualquier pregunta hay que elegir cuál.
El presupuesto de sacar el negocio de las hojas
Quien está en Excel suele ser un equipo que cabe en una mano y lleva tres o cuatro hojas gordas. Con ese tamaño y construyendo varios módulos a la vez, el estimador de la casa deja esta horquilla. Si las hojas son quince y las abren veinte personas, sube el tramo de equipo abajo y el número se mueve.
Dinos qué hojas lleváis
Escribe qué Excel usáis hoy y para qué sirve cada uno. Al enviarlo te devuelve el esquema de lo que los sustituiría, pantalla por pantalla.
Dudas de quien viene de Excel
¿Se puede seguir sacando los datos a Excel después?
Sí, y conviene decirlo porque es la primera duda: todo lo que entra se puede exportar. La diferencia es que la hoja pasa a ser una foto que se descarga cuando hace falta, no el sitio donde vive el dato.
¿Hay que meter el histórico de las hojas o se empieza de cero?
Se importa lo que esté limpio y sirva para comparar —clientes, productos, el año en curso— y se deja fuera lo que ya nadie mira. Importar cinco años de una hoja con errores arrastrados es llevarse los errores a la casa nueva.
