Ortopedia infantil
Le hicisteis el corsé en marzo y en septiembre ha crecido cinco centímetros
Lo que sale de este taller lleva fecha de caducidad puesta por el propio paciente: crece. Y quien pide el informe, quien paga la factura y quien viene a la prueba son tres personas distintas, ninguna de ellas el niño.
Describir lo que necesitoDos cosas que una ficha de ortopedia de adulto no prevé
El producto deja de servir sin estropearse
No se rompe: se queda pequeño. Si en la ficha no está la medida de la última revisión al lado de la anterior, el aviso de que hay que rehacer algo llega cuando llama la familia.
Lo encarga uno, lo usa otro y lo paga un tercero
Un informe para el colegio, una factura a nombre del padre y una prueba a la que viene la madre. Con un solo contacto por ficha, cada papel sale al nombre equivocado.
Lo que cuesta montar esto en una ortopedia infantil
Dos técnicos ortopédicos, un taller propio y quien atiende a las familias: una ortopedia especializada no suele pasar de diez personas.
Cuéntanos qué fabricáis en vuestro taller
Di qué hacéis dentro, qué encargáis fuera y cada cuánto volvéis a ver a un niño. Con eso sale la cifra.
Dos preguntas de taller
¿Se puede saber qué hay en el taller ahora mismo?
Sí: una lista de lo que está en marcha, en qué fase va cada pieza, quién la lleva y el día prometido a la familia. Lo que se pasa de plazo sube arriba solo, así que la llamada de aviso la hacéis vosotros antes de que la haga la familia.
¿Y el aviso de revisión, cada cuánto salta?
Con el criterio que ponga vuestro equipo, no con uno nuestro: aquí no hay ningún intervalo metido de fábrica ni lo va a haber. Vosotros decís cuándo quiere el centro volver a ver a un niño según lo que le hicisteis, y el sistema saca la lista de a quién toca llamar esta semana.
