Tricología
Dos fotos del mismo cuero cabelludo, hechas con dos luces distintas
Lo que convence a quien viene es ver la imagen de enero al lado de la de hoy. Y eso sólo funciona si las dos se hicieron a la misma distancia, con la misma luz y sobre la zona que se marcó la primera vez.
Describir lo que necesitoDónde se cae la comparación que vendéis
Una foto sin encuadre no compara nada
Cambia el móvil, cambia la ventana y cambia la postura, y la evolución deja de verse. El encuadre, la zona y la luz tienen que estar escritos en la ficha antes de disparar, no decidirse cada mañana.
Un recuento es un número, no un adjetivo
Si lo que se mira por zona acaba resumido en «mejor» dentro de un informe, la serie no existe. Puesto en un campo propio, la misma zona se lee en orden tres años después.
Qué pide un gabinete de tricología
Un médico, una técnica de cabina y quien atiende el teléfono: resuelto el módulo de fotos y planes, lo demás es agenda.
Dinos cómo hacéis las fotos de seguimiento
Escribe con qué comparáis hoy la evolución y qué vendéis por meses. Eso ya dibuja el esquema de abajo.
Dos cosas de gabinete
¿Podemos usar la cámara que ya tenemos?
Sí. La imagen entra desde donde salga —el dermatoscopio, una cámara o el móvil del propio centro— y lo que aporta el sistema es que quede escrita la zona, la distancia y la luz con las que se hizo, que es lo único que vuelve comparables dos fotos de años distintos. Lo que no vamos a prometer es una integración con un equipo que no hemos visto.
¿Y si el paciente quiere ver su propia serie?
Se le puede dar un enlace propio, sin cuenta ni contraseña que recordar, y retirarlo cuando queráis. Ve lo que hayáis marcado como visible para él: sus imágenes por fecha y los meses de plan que le quedan, no las notas internas ni lo que se escribió para el equipo.
