Panadería y reparto
Repartes seiscientas barras y te devuelven noventa: ¿quién paga eso?
El pan se amasa de noche contra un pedido que es una previsión, se reparte antes de las siete y lo que no se vendió vuelve en la furgoneta del día siguiente.
Describir lo que necesitoDónde se come el margen el pan
La devolución no es una incidencia: es el día a día
Un programa de pedidos da por hecho que lo servido se cobra. Aquí una parte vuelve, y hasta que no se descuenta por tienda y por producto no se sabe qué punto de venta deja dinero y cuál solo mueve bultos.
Produces contra una previsión, no contra un pedido firme
A las tres de la mañana hay que decidir cuántas barras se meten al horno. Eso se hace con el histórico de cada despacho por día de la semana, no con una llamada a las ocho.
Lo que cuesta con obrador y reparto
Entre el turno de noche, los repartidores y los despachos propios, suele pasarse de diez personas.
Cuéntanos a quién reparte tu panadería
Escríbelo como lo contarías por teléfono y al enviarlo sale el esquema con su precio.
Dos preguntas
¿Pueden los repartidores apuntar la devolución en el móvil?
Es el sitio donde tiene sentido: en la puerta de la tienda, antes de que se olvide. Se marca lo que vuelve y el albarán se corrige en el mismo momento, sin pasar por la oficina.
¿Propone cuánto hornear?
Enseña lo que esa tienda vendió ese mismo día de la semana en las últimas semanas, que es el dato que de verdad se usa. La decisión se queda en quien amasa, pero con un número delante.
