Proveedor de cadenas
Estás en el lineal de cuatro cadenas y cada una te castiga distinto
Tu catálogo no manda: manda el surtido que cada cadena ha decidido, con su código, su plataforma y su calendario de promoción. Y lo que te come el margen no es el precio: son las penalizaciones por no servir y el coste de una cabecera que nadie sumó al final.
Describir lo que necesitoPor qué un programa de mayorista no retrata esto
El mismo producto tiene cuatro identidades
Tu referencia se llama de una forma en tu almacén y de otra en el sistema de cada cadena, con su código propio, su envase y su unidad de pedido. Si eso no está resuelto en la ficha, cada pedido entra a mano y cada error se paga.
La promoción no es un descuento: es un coste
Una cabecera, un folleto o un dos por uno llevan aportación, logística extra y un pico de producción. El beneficio por cadena no se sabe hasta que esos conceptos están colgados de la misma cuenta que las ventas.
Lo que hay que gastarse
Producción, almacén, logística y un comercial dedicado a cuentas: un fabricante que sirve a cadenas se mueve por encima de las cien personas.
Dinos con qué cadenas trabajas
Cuenta cuántas cadenas te compran y cómo te penalizan, y te lo devolvemos pintado.
Dos dudas del lineal
¿Se puede cruzar la liquidación de la cadena con nuestras facturas?
Es uno de los motivos para montarlo: se carga lo que te liquidan y se enfrenta con lo que tú facturaste. Las diferencias quedan en una lista con su concepto, que es con lo que se puede reclamar en vez de aceptar el apunte.
¿Lleva el cálculo del nivel de servicio?
Lleva lo pedido contra lo servido por línea y por fecha, que es de donde sale ese indicador. El umbral y la fórmula exacta las pones tú, porque cada cadena define el suyo de forma distinta.
