Subcontrata de automoción
Tu cliente no te hace pedidos: te publica un programa que cambia
Lo que recibes es una previsión a meses y unas llamadas en firme a días, y las dos se mueven. Encima hay un envase que es del cliente y tiene que volver, una etiqueta que se lee en su muelle y una reclamación que te llega con un número de lote. Nada de eso cabe en un pedido normal.
Describir lo que necesitoLo que ningún ERP estándar hace bien aquí
El pedido es un horizonte, no una línea
No hay una cantidad y una fecha: hay una curva de necesidades por semana que se revisa cada pocos días, y una parte de ella es firme. Lo que necesitas es ver la última versión contra la anterior y qué ha cambiado, porque eso es lo que mueve tu planta.
El envase vacío también es logística
La caja y el palé son del cliente, están contados y se reclaman. Si no llevas cuántos tienes tú, cuántos están en su muelle y cuántos faltan, tarde o temprano te paran una expedición por no tener en qué meterla.
El presupuesto del montaje
Una planta proveedora con tres turnos, calidad y logística se pone en ciento y pico personas con facilidad.
Dinos cómo te pide tu cliente
Cuenta a qué plantas sirves y cómo te llega el programa, y verás el menú que tendrías.
Dos cosas del programa
¿Podéis leer los ficheros que nos manda el cliente?
Depende del formato, y se mira antes de empezar: si lo que llega es un fichero con estructura, se importa y se queda como una versión nueva del programa. Si llega un PDF, no prometemos magia: lo que se hace es facilitar el volcado y que la comparación entre versiones siga saliendo sola.
¿Vale si servimos a varias marcas con formatos distintos?
Sí, y es lo habitual: cada cliente tiene su etiqueta, su forma de llamar a la pieza y su manera de pedir. Eso se configura por cliente, porque pretender un formato único es lo que hace que la gente acabe etiquetando a mano.
