Purificadoras · México
El garrafón se cobra en la banqueta, donde no hay quien timbre nada
El repartidor entrega, cobra y recoge el envase vacío en la puerta de la casa. El comprobante, en cambio, depende de un tercero que a esa hora puede no estar al alcance.
Describir lo que necesitoLo que no resuelve un programa de reparto cualquiera
Sin un tercero no hay comprobante
CFDI 4.0, el comprobante fiscal digital por internet del SAT. El comprobante no existe hasta que un PAC —proveedor de certificación— o el propio SAT lo timbra.
El envase es tuyo y anda por la calle
Cada casa se queda con uno o dos garrafones que son de la planta, y el repartidor recoge vacíos que no siempre son los que dejó. Sin un saldo de envase por cliente, la planta compra garrafones nuevos todos los meses sin saber adónde se fueron los de antes.
Lo que cuesta una planta con tres rutas
Una planta chica con tres camionetas de reparto entra en el tramo de arranque. Lo que se paga primero es el saldo de envase: es dinero que está en la calle y nadie lo tiene contado.
Cuéntanos cómo salen tus rutas
Describe el llenado y el reparto, y el formulario señala las pantallas de tu planta con su tramo.
Lo que preguntan las purificadoras
¿Funciona si el repartidor no tiene señal en toda la ruta?
Sí: la entrega y el cobro se guardan en el teléfono y suben cuando hay red. Lo que queda en cola es el comprobante, y lo que nunca se hace es entregar uno que todavía no volvió certificado.
¿Lleva el control del envase por cliente?
Lleva el saldo de cuántos tiene cada casa y cada tienda, con lo que se dejó y lo que se recogió en cada visita. Es la única forma de saber si hay que comprar garrafones o sólo salir a recogerlos.
