Gufi

El coste del catálogo

Lo que cuesta un programa de catálogo no aparece en su factura

Aparece en la hoja de cálculo que alguien abre al lado todas las mañanas, en el campo de observaciones donde se guarda lo que no tiene sitio, y en las tres cosas que la empresa dejó de hacer porque el programa no dejaba.

Describir lo que necesito
Dónde se escapa el valor, en concreto
La hoja paralela
El fichero que alguien mantiene al lado porque falta una columna que no se puede añadir.
El campo de observaciones
El cajón de sastre donde acaba lo que no tiene sitio, y que no se puede filtrar ni sumar.
Los pasos de más
Los clics que sobran en la tarea que más se repite, multiplicados por todo el año.
Lo que dice que no
Las ideas de negocio que se descartan por una limitación del programa y no por el negocio.
Los módulos que pagas sin abrir
Lo que venía en el paquete y nadie usa, que también está en la cuota todos los meses.
La formación eterna
Lo que cuesta que entre alguien nuevo cuando la mitad del saber está fuera del programa.

Dos pérdidas que nadie contabiliza

El sistema paralelo que nace solo

Nadie decide montar un Excel al lado del ERP: aparece porque hacía falta una columna y no estaba. A los dos años ese fichero es donde vive la verdad, el programa guarda una versión aproximada y el equipo trabaja en los dos.

Lo que se deja de intentar

Una tarifa nueva, un canal de venta distinto, una forma de cobrar que un cliente pide. Si cada idea choca con «el programa no lo hace», al final dejan de proponerse, y eso no se nota porque no deja rastro en ningún sitio.

Con qué comparar esas pérdidas

El importe que ves es el de una empresa grande con todo construido a medida, que es el extremo caro a propósito: es contra ese número contra el que hay que poner lo que cuestan las hojas paralelas, los pasos de más y los módulos que no se abren. En muchas empresas la cuenta no da, y entonces el catálogo sigue siendo la respuesta correcta.

Un módulo
9.000 €
al mes, para un equipo de 200–500.
Todo el sistema
17.500 € – 40.500 €
al mes, con la plataforma entera. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos dónde se te escapa hoy

Describe la hoja de cálculo que nadie quiere mantener y por qué existe. Ese fichero es el mejor documento de requisitos que hay.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
17.500 € – 40.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Las dudas de quien ya tiene uno

¿Hay que tirar el ERP que tenemos?

Casi nunca entero. Lo habitual es dejarle lo que hace bien —normalmente la contabilidad y la facturación legal— y construir alrededor lo que no cabe, con las dos partes conectadas. Sale más barato y es mucho menos arriesgado que un cambio total.

¿No es culpa nuestra por no usarlo bien?

A veces sí, y conviene descartarlo antes de gastar: hay empresas que tienen funcionalidad pagada y sin configurar. Si al mirarlo resulta que el programa sí lo hacía y nadie lo sabía, la solución es formación, no un proyecto nuevo.