Recauchutado
La carcasa es del cliente y si se rompe dentro no hay nada que devolver
Recibes neumáticos usados que siguen siendo de quien te los manda, los inspeccionas y una parte se descarta antes de entrar. Lo que sale tiene que volver al mismo cliente, y lo que se quedó por el camino hay que poder explicárselo con un número.
Describir lo que necesitoPor qué no es un taller de neumáticos
Trabajas sobre material ajeno
No compras la carcasa: te la prestan para que la renueves. Eso convierte cada unidad recibida en una custodia con dueño, y la merma en una conversación con factura. Un taller que vende neumáticos nuevos no tiene ese problema.
El descarte ocurre antes de empezar
Una parte de lo que llega no sirve, y se ve en la inspección inicial. Esa cifra —cuántas carcasas de cada cliente se caen y por qué— es el dato que te permite decirle a una flota que su reposición llega demasiado tarde.
Lo que vale ponerlo
Turnos de línea y de autoclave, más taller y expedición: una planta de recauchutado tiene una plantilla de dos cifras.
Dinos cómo entran las carcasas
Cuenta para qué flotas trabajas y cómo identificas, y lo verás dibujado.
Dos cosas de la carcasa
¿Se puede identificar cada carcasa individualmente?
Sí, y es lo que resuelve las discusiones: cada una recibe su identificador al entrar y lo arrastra por todo el proceso. Si hoy llegan sin marcar, el primer paso es marcarlas, y es la parte más rentable del cambio.
¿Lleva el consumo de banda por unidad?
Lleva lo que se ha aplicado a cada carcasa según su medida, así que el consumo por lote y el coste de material por unidad salen del proceso y no de una estimación.
