Gufi

Programa huérfano

El programa lo hizo alguien que ya no está y nadie tiene el código

Funciona, y por eso lleva años sin tocarse. El día que hay que cambiar algo —un tipo nuevo, un formato, un campo— no hay a quién llamar, y dentro de la base de datos hay tablas que se llaman tabla1.

Describir lo que necesito
Las seis pantallas que lo relevan
Qué hay dentro de la base
Las tablas que se escriben a diario, separadas de las que quedaron de alguna prueba.
Extracción tabla a tabla
Sacar el dato leyendo la base directamente, aunque no exista ni un botón de exportar.
Reglas no escritas
Lo que el programa decidía solo, reconstruido mirando qué cambia cuando pasa cada cosa.
Las cuatro que se usan
Las pantallas que el equipo abre todos los días. Las otras dieciséis no vuelven.
Nombres con sentido
Lo que era tabla1, campo3 y estado 7 pasa a llamarse como lo llama tu equipo.
Salida abierta desde el día uno
Tus datos exportables siempre, para que la próxima vez no dependas de que alguien conteste.

Cómo se sale de ahí sin tener el código

Sin código, manda la base de datos

Casi siempre se puede leer, aunque los nombres no digan nada y la mitad de las columnas estén vacías. Lo primero es una copia y ver qué tablas se escriben a diario: ésas son el negocio, y el resto son restos de pruebas de hace doce años.

Reescribirlo entero casi nunca hace falta

De veinte pantallas, el equipo abre cuatro. Se reconstruyen ésas con sus datos dentro y lo demás se apaga. Pagar por recrear dieciséis pantallas que nadie usa es el error caro de este tipo de salida.

La horquilla de relevar un programa huérfano

Lo que marca el precio no es el tamaño de la empresa, es cuántas de esas pantallas vuelven. Con las tres o cuatro que se usan de verdad, y un equipo pequeño, la horquilla es ésta. El trabajo de leer la base y entender qué guardaba va dentro: no se cobra aparte porque no es opcional.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 4.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos qué hace ese programa

Da igual que no sepas en qué está hecho. Describe qué pantallas abre tu equipo cada día y qué información guarda, que es lo que determina el trabajo.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 4.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que sale en la primera llamada

¿Podéis sacar los datos si no tenemos el código fuente?

El código es cómodo, pero lo que hace falta es la base de datos. Con acceso a ella —o con una copia— se puede leer qué hay, entender a qué corresponde cada tabla y traerlo. Si además aparece el código, se usa para entender las reglas más rápido.

¿Y si el programa hace algo y no sabemos por qué?

Se averigua probando: se mira qué guarda antes y después de cada acción. Las reglas que así se descubren se escriben, y ésa suele ser la primera documentación que ha tenido ese programa en su vida.

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