Gufi

Datos atrapados

El programa ya ni se abre y los datos están dentro

La empresa que lo hizo cerró, el servidor no arranca o el formato es de un producto que ya no existe. Queda una copia de seguridad de hace años y un disco, y hay que ver qué se puede sacar de ahí.

Describir lo que necesito
Así se organiza un rescate
Qué queda y dónde
El disco, la copia de seguridad o el ordenador que todavía arranca, inventariados primero.
Abrir un formato muerto
Ficheros de un producto que ya no existe, leídos con otra herramienta y sin su programa.
Encenderlo una última vez
Arrancar lo que quede, si arranca, con el único fin de sacar de ahí lo que haga falta.
Qué se puede y qué no
La lista honesta de lo recuperable, hecha con una prueba y no con una estimación.
Del volcado a la tabla
Lo extraído puesto en filas y columnas que signifiquen algo para alguien de la casa.
Guardado donde se pueda leer
El resultado en un formato abierto, para que esto no vuelva a pasar dentro de diez años.

Cómo se aborda un rescate

Lo primero es saber qué queda, y suele haber más de lo que parece

Una copia antigua, el disco de la máquina o un volcado que alguien hizo en su día y guardó. Antes de decidir nada se comprueba qué se puede abrir, porque de eso depende si esto es un trabajo de días o una pérdida que hay que asumir.

No todo se recupera, y eso se dice al principio

Hay formatos que no se abren sin su programa, ficheros corruptos y copias incompletas. Lo honesto es hacer primero una prueba de extracción y enseñar qué ha salido, antes de que nadie haga planes contando con tenerlo todo.

El coste de intentarlo

Un rescate no se puede presupuestar a ciegas, así que se parte en dos: primero una prueba de extracción sobre lo que haya, que es corta y dice qué se puede sacar, y después el trabajo de convertirlo, que ya se cotiza sabiendo a qué se enfrenta uno. La horquilla de abajo es la del segundo tramo.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 3.000 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Contadnos qué queda de aquel programa

Cualquier detalle sirve: cómo se llamaba, en qué ordenador estaba, si hay copias y de cuándo. Con eso se sabe si merece la pena intentarlo.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 3.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que nos preguntan antes de un rescate

¿Podéis decir de antemano si se va a poder?

No con honestidad, y por eso se empieza por una prueba. Con el fichero o el disco delante se tarda poco en saber si se abre, y a partir de ahí ya se puede hablar de plazos. Prometerlo antes de verlo sería una estimación con los ojos cerrados.

¿Qué pasa si sólo se recupera una parte?

Se entrega esa parte y se dice qué falta. Muchas veces lo recuperable es justo lo que hacía falta —clientes y facturación— y lo que se pierde es lo que nadie iba a consultar. Pero eso se sabe al final, no al empezar.

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