Sin soporte
El fabricante dejó de mantenerlo y sigue abierto en un ordenador que no se apaga
Mientras funcione, funciona. El problema llega cuando hay que cambiar algo, cuando ese ordenador da un susto o cuando la única persona que sabe reiniciarlo está de vacaciones.
Describir lo que necesitoPor dónde se sale cuando no se puede abrir nada
La salida es lo que el programa deje exportar
Si saca CSV, el camino está hecho. Si sólo imprime listados, se parte de ahí y se leen. Lo que marca el trabajo no es el tamaño de la empresa: es cuántas de sus pantallas tienen un botón de exportar y cuántas no.
Lo que estaba enchufado a él es lo que se olvida
La báscula, el lector de códigos, el datáfono o la impresora de etiquetas hablaban con ese programa y con ninguno más. Hay que saber cuáles son antes de poner fecha, porque alguno pide un recambio y eso tiene plazo propio.
El coste del programa que lo sustituye
Un programa descatalogado suele llevar años dando servicio a toda la empresa, así que el tramo de abajo es el de diez a cincuenta personas con varios módulos. La parte que varía de verdad es la extracción: si exporta bien, es rápida; si hay que leer listados impresos, cuesta más y se dice antes de empezar.
Dinos qué programa tenéis y qué deja exportar
Con dos datos basta para orientar: cómo se llama y si tiene algún botón de exportar. Escribe también qué aparatos están conectados a él, que es lo que se suele olvidar.
Lo que nos preguntan antes de dar el paso
¿Hay que apagar el viejo el mismo día que arranca el nuevo?
No, y normalmente no se hace. Lo que se corta de golpe es la entrada de datos nuevos; el viejo se queda encendido un tiempo en modo consulta, por si hace falta mirar algo. Lo que no puede pasar es que se sigan dando altas en los dos.
¿Y si no exporta absolutamente nada?
Entonces se mira si su base de datos se puede leer directamente, que es lo más frecuente aunque el programa no lo ofrezca. Si tampoco, se parte de los listados que sí imprime. Lo que no se hace es prometer una migración completa antes de haber visto qué sale.
