Cinco personas
Sois cinco y lo sabéis todo porque estáis en la misma habitación
Funciona hasta que uno libra, otro está en un cliente y entra una llamada que nadie puede contestar. No os falta un ERP: os falta que lo que ahora mismo está en la conversación esté también escrito en algún sitio.
Describir lo que necesitoLo que hay que tener en cuenta a este tamaño
Aquí no hay quien administre un programa
No vais a tener a nadie dedicado a mantener tablas, configurar perfiles ni montar informes. Lo que no venga funcionando el primer día no se usará nunca, y ése es el criterio con el que se decide qué entra y qué no.
Coordinarse hablando no deja rastro
Está perfecto mientras estáis los cinco. El día que falta uno, lo que él llevaba en la cabeza no está en ninguna parte. Escribirlo no es burocracia: es que el que se queda pueda contestar sin llamarle.
La horquilla para cinco personas
Cinco personas caben de sobra en el tramo más bajo del estimador, y lo habitual aquí son dos o tres módulos: por donde entra el trabajo, por donde sale la factura y dónde se ve lo que hay encima de la mesa. El alcance de abajo viene puesto así.
Contadnos cómo os repartís el trabajo
Lo que más sirve es saber qué hace cada uno de los cinco y qué pasa cuando falta alguno. Ahí es donde suele estar la pantalla que hace falta.
Lo que sale en la primera llamada con un equipo pequeño
¿No somos muy pocos para esto?
Para una plataforma entera, probablemente sí. Para una pantalla donde esté lo que hoy está en la pizarra, no. La señal que importa no es cuántos sois: es si ya habéis perdido algo por no tenerlo escrito.
¿Quién lo mantiene si no tenemos informático?
Nadie de vuestra casa. Se construye funcionando, se ajusta cuando pedís un cambio y el alojamiento va aparte y no es cosa vuestra. Lo que sí hace falta de vuestro lado es una persona que decida, aunque sea diez minutos a la semana.
