Transportes especiales
El viaje se gana o se pierde antes de cargar, en el estudio de la ruta
Una pieza de catorce metros no va por donde vaya el camión: va por donde pasa. Hay un puente que no aguanta, una rotonda que obliga a dar la vuelta y dos vehículos de acompañamiento que hay que cuadrar con el día que el cliente quiere.
Describir lo que necesitoLo que separa esto de un transporte normal
Antes del viaje hay un trabajo que se cobra
Medir la pieza, dibujar el itinerario, descartar dos pasos y encontrar el tercero son horas de oficina técnica. Si eso no queda registrado contra el viaje, parece que el presupuesto salió caro sin motivo.
El convoy son varios vehículos y no todos son tuyos
Una góndola, dos pilotos y a veces una grúa en destino, con conductores distintos y alguno subcontratado. El coste del viaje es la suma de todos, y cada uno liquida de otra manera.
El precio para una empresa de especiales
Suelen entrar por el estudio y el expediente del viaje, porque es el papeleo que hoy vive en carpetas de correo, y añadir después el coste del convoy.
Cuéntanos qué tipo de cargas mueves
Describe cómo preparas un viaje y cuántos vehículos lo componen. A vuelta de correo tienes el esquema y la horquilla.
Lo que preguntan antes de empezar
¿Dibuja la ruta por mí?
No: la decide tu técnico, que es quien sabe qué paso aguanta. Lo que hace el programa es guardar ese estudio contra el viaje, con sus puntos marcados, para que el siguiente igual se resuelva en diez minutos.
¿Y si la mitad de los viajes son normales?
Pasa a menudo. Se monta un tipo de viaje simple que no pide estudio ni convoy, y conviven: así el especial no arrastra papeleo a un porte corriente.
