Administración de fincas
Llevas cien contabilidades y ninguna es tuya
Cada comunidad tiene su cuenta, su presupuesto aprobado en junta y sus vecinos que no pagan. Y tú respondes de las cien a la vez, con un teléfono que suena por una bombilla fundida.
Describir lo que necesitoLo que distingue a un administrador de fincas
El gasto lo aprueba la junta, no tú
Un presupuesto votado en marzo manda sobre lo que se puede gastar en octubre, y una derrama tiene su acuerdo, su reparto por coeficiente y su calendario. Sin eso enganchado, la contabilidad no se sostiene en una impugnación.
El dinero de cien comunidades no se mezcla nunca
Cada una tiene su saldo, sus recibos y sus proveedores. Un programa contable normal te deja hacerlo, pero no te impide equivocarte, y aquí un apunte en la finca equivocada es un problema serio.
Qué cuesta para un administrador de fincas
Llevar entre cincuenta y doscientas comunidades suele exigir un equipo de tamaño intermedio, y aquí hace falta la plataforma entera: contabilidad y operación van pegadas.
Cuéntanos cómo administras
Cuántas comunidades llevas y con qué trabajas hoy. Con eso se dibuja el sistema que haríamos y su coste.
Preguntas de administradores de fincas
¿Pueden los vecinos consultar lo suyo?
Se les abre una ventana con sus recibos, el acta de la última junta y el estado de su incidencia. Es lo que más baja el teléfono, que en este oficio es el principal coste oculto.
¿Se puede traer la contabilidad de las comunidades?
Si el programa actual exporta saldos y movimientos, sí, y conviene traer al menos el ejercicio en curso. Lo que casi nunca sale bien es arrastrar diez años: se decide qué histórico merece la pena.
¿Lleva la cuenta bancaria de cada comunidad?
Se concilia contra el extracto de cada cuenta, que es lo que evita el apunte en la finca equivocada. La conexión con el banco depende de lo que ofrezca tu entidad y se concreta al empezar.
