Alertas automáticas
El sistema manda cuarenta correos al día y todo el mundo tiene una regla que los archiva
Un aviso sirve una vez: la primera. A partir de la tercera que no hacía falta, el que lo recibe deja de leerlos, y el día que llega el importante está en la misma carpeta que los demás.
Describir lo que necesitoPor qué avisar de todo es lo mismo que no avisar
El aviso va a quien puede hacer algo
Mandar todo a dirección es la forma más rápida de que no se lea nada. Cada condición tiene una persona capaz de resolverla, y a ésa es a la que tiene que llegar, con lo que necesita para actuar.
Lo que no se puede apagar acaba ignorado
Hace falta poder decir «esto no me lo mandes los domingos» o «avísame una vez al día y no quince». Sin esos mandos, la gente apaga el canal entero y el sistema deja de servir.
Lo que cuesta montar los avisos
Barato y de los que más se notan: cada aviso bien puesto quita una revisión manual a la semana. Lo que se paga no es la primera alerta, son las quince siguientes y los mandos para que no acaben en ruido.
Cuéntanos de qué te gustaría enterarte a tiempo
Dinos qué se te pasa por alto hoy y quién debería enterarse. Al enviarlo te devuelve el esquema de pantallas y su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre las alertas
¿Las podemos cambiar nosotros después?
Las condiciones habituales se dejan editables: el número, los días y a quién llega. Para una regla nueva de cero suele hacer falta una mano, y se hace en un rato.
¿Puede avisar por WhatsApp?
Depende de para qué: hay canales con sus propias reglas y sus costes. Antes de elegir el canal conviene decidir qué avisos merecen interrumpir a alguien, que es la pregunta de verdad.
