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Cuadros de mando

Hay once informes y la pregunta de las nueve de la mañana sigue siendo cómo vamos

Un panel no es un informe bonito: es la pantalla que contesta en tres segundos y que, si no contesta, nadie vuelve a abrir. Lo difícil no es pintarlo, es elegir las cuatro cifras que caben arriba.

Describir lo que necesito
Las pantallas de tu cuadro de mando
Las cifras de arriba
Los cuatro números que se miran primero, cada uno con su variación contra el periodo anterior.
Cómo ha ido el mes
La serie de los últimos treinta días, que es donde se nota que algo se ha torcido.
Reparto por estado
En qué punto está lo que tienes abierto, por colores y sin tener que contar filas.
El embudo
Cuántos pasan de un paso al siguiente y qué porcentaje se queda por el camino.
Los diez primeros
El ranking de lo que tú decidas —productos, clientes, técnicos o equipos— con su peso.
Un panel por puesto
Dirección, almacén y taller entran a lo suyo, con los mismos datos y distinta pantalla.

El panel, tal y como se ve

Panel operativo con cuatro indicadores arriba, evolución de ingresos a treinta días, reparto de pedidos por estado, embudo de conversión y ranking de productos más vendidos
Un panel operativo construido por esta casa. Arriba, cuatro cifras con su variación: ingresos, pedidos facturados, ticket medio y tasa de conversión. Debajo, la evolución de los últimos treinta días y el reparto de pedidos por estado. A la derecha, el embudo con los que llegan a cada paso, y abajo el ranking de productos con su importe. Es el panel de una tienda online, y lo que se enseña es la forma del panel y no el sector.

Por qué el informe mensual no cambia ninguna decisión

Si llega el día diez, ya no sirve para nada

Un dato de marzo que se ve en abril sólo vale para explicar lo que pasó. El panel que cambia algo es el que se mira cada mañana con lo de ayer dentro, aunque tenga la mitad de cifras.

Cada puesto mira una cosa distinta

El que lleva el almacén y el que lleva las ventas no necesitan la misma pantalla. Un panel único para toda la empresa acaba siendo un panel que no es de nadie y que nadie abre.

Lo que cuesta un cuadro de mando

El panel en sí es barato; lo que se paga es que debajo haya datos limpios que enseñar. Sobre un sistema que ya es tuyo, alcance de uno; si hay que recoger antes los datos de tres sitios, sube.

Un módulo
4.500 €
al mes, para un equipo de 50–200.
Todo el sistema
4.500 € – 11.500 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos qué te gustaría ver nada más entrar

Dinos qué preguntas te haces cada mañana y de dónde sale hoy la respuesta. Te devolvemos el esquema del panel con su horquilla de precio.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
4.500 € – 11.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que nos preguntan sobre los paneles

¿De dónde saca los datos?

De tu propio sistema, en directo, sin exportar nada a mano. Si parte de la información vive en otro programa, se trae con una integración y el panel dice de cuándo es lo que enseña.

¿Podemos cambiar los indicadores después?

Sí, y se cambian: los primeros nunca son los definitivos. Lo normal es arrancar con cuatro, ver cuáles se miran de verdad a los dos meses y tirar los que no mira nadie.

Otros sectores con pantallas que enseñar