Circuitos de aprobación
Lleva nueve días parado en el correo de alguien que no sabe que le toca a él
Una compra, un descuento, un día libre o una factura de proveedor: todo pasa por alguien. Quién es ese alguien depende del importe, del departamento y de si está de vacaciones, y eso hoy lo sabe la costumbre.
Describir lo que necesitoPor qué reenviar un correo no es un circuito
El importe decide quién firma
Hasta doscientos euros lo aprueba el responsable; a partir de dos mil, dirección. Esa regla existe en todas las empresas y en casi ninguna está escrita en el sitio donde se pide el gasto.
Lo que no se mide se queda parado
Un trámite sin reloj no tiene culpable. Si la pantalla dice cuántos días lleva esperando y con quién, el atasco se resuelve sin tener que preguntar departamento por departamento.
Lo que cuesta montar los circuitos
El motor se escribe una vez y luego lo usan todos los módulos: el gasto, la compra, la ausencia y el descuento. Por eso se cotiza dentro de un alcance de varios módulos, aunque arranques enchufándolo sólo a uno.
Cuéntanos qué se aprueba en tu empresa y quién lo aprueba
Dinos qué trámites tenéis, qué límites maneja cada puesto y dónde se os quedan parados. Te devolvemos el esquema con su precio.
Lo que nos preguntan sobre las aprobaciones
¿Se puede aprobar desde el móvil?
Es lo habitual: llega el aviso, se abre, se ve lo que se está autorizando y se responde. Un circuito que obliga a sentarse en un ordenador tarda el triple en cada paso.
¿Y si queremos saltarnos el circuito un día?
Se puede dejar una vía rápida para urgencias, pero marcada como tal y con su motivo. Una excepción que no deja rastro es la que acaba convertida en la norma.
