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El día del arranque

No se puede parar una semana para cambiar de sistema

El negocio sigue facturando mientras se cambia, así que el arranque tiene que caber dentro de un día normal. Lo que decide si sale bien no es el software: es qué día se elige y qué pasa si algo no funciona.

Describir lo que necesito
El día del arranque, por dentro
El día que menos duele
Cuándo arrancar según vuestro año, que no se parece al de nadie más del sector.
Lo que no puede fallar
Las tres cosas que tienen que funcionar el primer día. El resto puede esperar a la semana dos.
Lo que queda a medias
Pedidos abiertos y facturas sin cobrar que cruzan el corte, con un lado asignado a cada uno.
Los primeros siete días
Quién mira qué cada mañana de la primera semana, por escrito y con nombre.
El plan si algo falla
Cómo se sigue facturando si el primer día no sale, decidido antes y no esa mañana.
La puerta de salida
Cómo se vuelve atrás si hiciera falta. Casi nunca se usa y siempre tranquiliza tenerla.

Lo que de verdad decide un buen arranque

El día lo pone vuestro calendario, no el del proveedor

No el uno de mes porque suene redondo: el día de menos movimiento de vuestro año, que en unos negocios es un martes de febrero y en otros la semana siguiente al final de la campaña. Esa elección vale más que cualquier otra decisión del proyecto.

Hay que saber qué se hace si algo falla

No porque se espere que falle, sino porque tenerlo escrito permite arrancar sin miedo. Casi siempre es tan simple como seguir facturando un día más con lo anterior mientras se resuelve, y saberlo cambia el ánimo de todo el mundo.

Cuánto sale arrancar con red

El arranque va dentro de lo que se construye y no se cobra como un proyecto aparte; lo que la horquilla de abajo refleja es el módulo con el que se suele empezar. Lo que sí hace falta reservar es gente vuestra la primera semana, porque las dos o tres cosas que siempre aparecen las tiene que decidir alguien de casa.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
2.500 € – 5.500 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Contadnos cuándo sería vuestro mejor día

Decidnos cuándo tenéis menos movimiento y qué es lo que no puede dejar de funcionar ni un día. Con esas dos cosas se dibuja el arranque.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
2.500 € – 5.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Preguntas habituales antes de arrancar

¿Se arranca todo a la vez o por partes?

Por partes casi siempre, y empezando por donde menos daño hace un fallo. Facturación suele ir de las últimas precisamente por eso. Lo que no conviene es arrancar por partes sin haber decidido cómo conviven mientras tanto.

¿Qué hace falta de nuestro lado ese día?

Que haya alguien que pueda decidir, disponible y sin otra cosa en la agenda. Siempre salen dos o tres preguntas que no son técnicas —si este pedido va al viejo o al nuevo, qué hacemos con este cliente— y pararse a buscar a quien las conteste es lo que alarga un arranque.

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