Asadores y parrillas
La chuleta que sirves hoy entró en cámara hace cuarenta días
Tu almacén más caro es una cámara con piezas madurando y una fecha para cada una. Y el cordero del domingo hay que encargarlo el jueves, lo pida quien lo pida.
Describir lo que necesitoLo que un programa de restaurante no sabe mirar
La carne cuesta dinero mientras espera
Una pieza en maduración es inversión parada con fecha de entrada y de salida. Sin verlas todas con sus días cumplidos, se sirven desordenadas y alguna se pasa.
Se cobra al peso y el peso cambia al asarse
Lo que se compra en crudo no es lo que se sirve en plato. Hasta que no se apuntan los dos, el precio del kilo en carta es una estimación heredada.
La cifra, en un asador
Un asador de una sala se mueve en el tramo pequeño; lo que se paga solo es el control de cámara y rendimiento.
Cuéntanos cómo compras y asas
Mándalo y verás el sistema dibujado, con el precio aproximado debajo.
Dos dudas de las que salen siempre
¿Avisa cuando una pieza llega a sus días?
Sí, y también cuando se pasa del margen que tú marques. Una cámara con treinta piezas no se lleva de memoria.
¿Se conecta la báscula?
Con las que publican salida de datos, sí, y el peso cae en la línea del plato. Con las que no, se teclea: lo que importa es que el peso quede guardado y no en un papel.
