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Asesorías y despachos

El programa de contabilidad lo tienes. Lo que no tienes es el de llevar el despacho

Los asientos ya los haces con algo. El problema está encima: saber qué cliente no ha mandado todavía las facturas del trimestre, cuál lleva dos meses sin pagarte, qué modelos vencen el día veinte y quién de tu equipo los tiene a medias. Eso no es contabilidad: es la gestión del despacho, y casi siempre vive en correos y en la cabeza del socio.

Describir lo que necesito
Lo que tendría el sistema de tu despacho
Cartera de clientes
Cada empresa con su forma jurídica, sus obligaciones, su responsable en el despacho y lo que paga.
Calendario fiscal
Qué modelo vence, de qué cliente y quién lo lleva, con lo que está entregado y lo que no.
Documentación pendiente
Lo que falta por cliente, con el aviso que sale solo para reclamarlo sin tener que escribirlo.
Contabilidad
Plan de cuentas, libro diario, mayor y balance, con el descuadre cantado antes de cerrar.
Facturación del despacho
Las cuotas e iguala de cada cliente, lo cobrado y lo que lleva meses sin pagarse.
Portal del cliente
Donde sube sus facturas, descarga lo presentado y consulta lo suyo sin llamar al despacho.

Contabilidad y facturación, las dos de verdad

Pantalla de contabilidad con el plan de cuentas por grupos, el balance con activo y pasivo detallados y el formulario de un asiento nuevo cuadrado
El plan de cuentas por grupos del uno al siete, el libro diario y el balance con el activo y el pasivo desglosados por cuenta —clientes, bancos, proveedores, Hacienda Pública—. Arriba del balance, el descuadre señalado en rojo; y en el asiento nuevo, el aviso de «cuadrado» antes de dejarte guardar.
Resumen de facturación con avisos de deuda vencida y presupuesto que caduca, y los totales de facturado, pendiente de cobro, gastos y beneficio
El resumen de facturación de una empresa cualquiera: arriba, los dos avisos del día —quién te debe y desde hace cuántos días, y qué presupuesto caduca hoy—; debajo, lo facturado, lo pendiente de cobro, los gastos y el beneficio neto, cada uno con su variación. El mismo módulo sirve para tu despacho y para el cliente al que se lo montes.

Lo que distingue a un despacho de cualquier otra empresa de servicios

Trabajas con el calendario de otro

Las fechas no las pones tú: las pone la Agencia Tributaria, y son las mismas para todos tus clientes a la vez. El veinte de cada mes no es una fecha de entrega, es un muro. Un sistema para un despacho tiene que estar organizado por vencimiento fiscal y por cliente, no por proyecto, porque la unidad de agobio es «el trimestre de los ciento veinte».

Dependes de que te manden cosas

No puedes avanzar hasta que el cliente suelte las facturas, el extracto o el certificado. Perseguir eso por correo es el trabajo invisible que se come las horas facturables del despacho. Que el sistema sepa qué falta de quién y lo reclame solo cambia la economía del mes entero.

El cliente pregunta cosas que ya están escritas

«¿Cuánto me sale este trimestre?», «¿me mandaste la factura?», «¿qué me falta?». Son preguntas cuya respuesta ya está en tu sistema, y cada una cuesta una llamada. Un portal donde el cliente lo vea convierte esa interrupción en algo que resuelve él solo, a la hora que quiera.

Qué cuesta para un despacho

Un despacho con cartera suele estar entre diez y cincuenta personas contando contables, laboral y fiscal, y ése es el tramo de partida. Con varios módulos, el estimador deja esta cuota mensual. Si sois tres y lleváis cuarenta empresas, bajad un tramo en el formulario y veréis vuestra cifra al momento.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
3.000 € – 7.500 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos cómo lleváis el despacho

Describe cuántos clientes lleváis, cómo os repartís el trabajo y qué se os atasca cada trimestre. Al enviarlo ves el esquema completo en pantalla y tu descripción llega a nuestro equipo.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
3.000 € – 7.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Dudas de asesorías y despachos

¿Sustituye al programa contable que ya usamos?

Puede, pero no hace falta y muchas veces no conviene de entrada. Lo habitual es montar primero la capa de gestión —cartera, calendario, documentación pendiente, portal— y dejar la contabilidad donde está. Si más adelante queréis traerla aquí, se trae; pero cambiar las dos cosas a la vez es la forma más rápida de que el equipo se rebele.

¿Presenta los modelos a la Agencia Tributaria?

Lo honesto es decir que la presentación la seguís haciendo vosotros por los cauces oficiales. Lo que hace el sistema es que no se escape ninguno: saber qué modelo toca de qué cliente, quién lo lleva, si está la documentación y si se presentó. La vigilancia es lo que falla en un despacho, no el trámite.

¿Los clientes pueden subir sus facturas desde el móvil?

Sí, el portal se construye pensando en eso porque es donde de verdad se gana: la foto de la factura hecha en el momento llega mucho antes que el sobre de final de trimestre. Lo que entra queda asociado al cliente y al periodo, listo para que lo trabajéis.

¿Podemos usarlo también para montárselo a nuestros clientes?

Es una conversación que tenemos a menudo y la respuesta es que sí. El módulo de facturación de la segunda captura es exactamente el que acaba usando una pyme, y hay despachos que lo ofrecen a su cartera. Si ése es el plan, dilo en el formulario y lo presupuestamos contando con ello.