Subvenciones y licitaciones
Tu negocio es llegar antes al BOE que el de al lado, y lo llevas con alertas de correo
Entre la BDNS, los boletines autonómicos y los perfiles de contratante salen miles de convocatorias que a tus clientes no les sirven y un puñado que sí. Encontrar ese puñado a tiempo, saber cuál encaja con qué cliente y no pasarte el plazo de presentación es, literalmente, el servicio que vendes. Y casi nadie lo tiene en un sistema.
Describir lo que necesitoUn buscador de ayudas que ya existe

Lo que hace rara a una consultora de ayudas
El producto es información que caduca
Una convocatoria vale mientras esté abierta. Un expediente que llega dos días tarde no vale la mitad: vale cero. Por eso el sistema de una consultora no se parece a un CRM, que asume que una oportunidad aguanta meses. Aquí la fecha límite es el dato que ordena todas las pantallas, y lo que no está ordenado por plazo no sirve.
El cruce es entre dos cosas que cambian a la vez
Por un lado, las convocatorias que salen cada día. Por otro, la ficha de cada cliente: su CNAE, su tamaño, su comunidad, en qué ha invertido. El valor está en cruzar las dos listas automáticamente y que salte un aviso cuando una línea nueva encaja con alguien de tu cartera. Hacer ese cruce a ojo es lo que se come las mañanas.
Cada expediente es una carpeta con vida propia
Memoria técnica, certificados, declaración responsable, presupuesto, firmas. Pedirle los papeles al cliente, perseguirle, comprobar que están todos antes de la fecha y guardar el acuse de presentación. Esa secuencia se repite idéntica en cada expediente, y es exactamente lo que un sistema a medida puede quitarte de encima.
Qué cuesta para una consultora
Las consultoras de ayudas suelen ser equipos de entre diez y cincuenta personas con una cartera grande detrás, y es el tramo que hemos puesto. Con varios módulos, el estimador de la casa da esta horquilla al mes. Si sois un despacho de cuatro personas, bájalo un tramo en el formulario y verás la cifra que te toca.
Describe tu método y lo convertimos en pantallas
Cada consultora tiene su manera de filtrar y de montar un expediente, y ésa es justo la parte que no se compra hecha. Escríbela aquí: al enviarla te devolvemos el esquema con los módulos, el precio y el plazo.
Dudas habituales en el sector
¿De dónde salen las convocatorias?
De las fuentes públicas que publican los datos de forma consultable: la base de datos nacional de subvenciones y los boletines y perfiles de contratante que tengan una vía de acceso. Conviene ser claro: no todas las administraciones publican igual de bien, así que en el arranque se define qué fuentes se cubren y con qué frecuencia se revisan, y eso queda escrito.
¿El cruce con nuestros clientes lo hace solo?
Lo hace con las reglas que definas tú. CNAE, tamaño de empresa, comunidad, tipo de inversión, lo que uséis para decidir. El sistema aplica esas reglas sobre cada convocatoria nueva y avisa. Lo que no hace es decidir por ti si merece la pena presentarse: eso sigue siendo criterio de tu equipo, y así debe ser.
¿Podemos dar acceso a nuestros clientes?
Sí, con un portal donde cada cliente ve sólo lo suyo: las convocatorias que le encajan, los expedientes en marcha y los documentos que le estáis pidiendo. Suele ahorrar la mitad de los correos de seguimiento, que es donde se va el tiempo que no se factura.
¿Cuánto tardáis en tenerlo en marcha?
El compromiso de la casa son treinta días para tener el sistema funcionando con tu operación dentro, y es lo que cotiza el precio de arriba. Lo que tarda más de treinta días no es el software, son las integraciones con fuentes que cuesta leer; por eso se acuerdan al principio y se añaden por orden de utilidad.
