Aulas hospitalarias
Preparas la sesión de la habitación doce y a las nueve ya no está
El horario no lo pone el aula: lo pone una estancia que empieza un martes y una salida que nadie anuncia. Y lo que se dé hoy tiene que enlazar con lo que estaba dando su colegio la semana pasada.
Describir lo que necesitoDos cosas que ningún horario escolar aguanta
El alumnado cambia cada mañana
Entra gente nueva y se va gente a mitad de un tema, sin aviso previo. Un horario de curso no describe nada: lo que hay es una lista que se rehace al llegar.
El alumno tiene otro colegio
Hay un centro de origen con su temario y su tutor esperando. Si el contacto y lo que se trabajó no están en el mismo sitio, el parte de salida se escribe de memoria.
El presupuesto de un servicio de aula hospitalaria
Un equipo docente de planta, coordinación y voluntariado de apoyo: según cuántos centros se cubran, el tramo de diez a cincuenta.
Cuéntanos cómo se organiza la planta
Pon cuántas plantas cubrís y cómo os llega la lista cada día. Con eso aparece el esquema de abajo.
Dos preguntas de planta
¿Se puede saber por la mañana quién hay?
Si os pasan una lista en algún formato, se importa y la planta queda cargada en un minuto; si llega en papel, se marca a mano quién sigue, que es tan rápido como tacharlo en un folio y además deja la jornada registrada. Lo que no vamos a prometer es una conexión con un sistema que no hemos visto.
¿Qué datos se guardan de cada alumno?
Lo escolar y nada más: el curso, el centro de origen, lo que se trabajó y el material prestado. Nada sanitario, porque no es vuestro cometido ni el del sistema, y las pantallas se recortan para que cada docente alcance sólo la planta que cubre.
