Cambios en bloque
Subir un tres por ciento son cuatrocientas fichas abiertas de una en una
No es cargar un fichero: es cambiar lo que ya tienes delante. Filtras la lista, decides qué les pasa a esas cuatrocientas líneas y se hace, con el detalle de lo que va a quedar.
Describir lo que necesitoPor qué esto se hace con miedo
No se sabe a cuántas va a llegar
El filtro dice una cosa y la selección hace otra, y nadie está seguro de si son cuatrocientas o cuatro mil hasta que ya está hecho.
Y si falla a mitad, queda a medias
Doscientas cambiadas, doscientas no, y ninguna manera de saber cuáles. Eso es peor que no haberlo hecho, porque ahora hay que revisarlas todas.
Lo que cuesta cambiar cuatrocientas de golpe
La edición en bloque de un campo sencillo es trabajo pequeño. Lo que sube es cuando el cambio arrastra consecuencias —tocar el precio recalcula ofertas vivas—, porque entonces hay que decidir hasta dónde llega el cambio antes de dejar pulsar el botón.
Dinos qué cambias a mano una y otra vez
Cuenta qué tocáis en muchas fichas a la vez, cada cuánto y con qué criterio. Te lo devolvemos dibujado y con una cifra.
Dudas antes de pulsar el botón
¿Por qué no exportar, cambiar en Excel y volver a cargar?
Funciona y es el camino largo: sale una copia de tus datos del programa, se calcula fuera donde nadie comprueba nada y vuelve a entrar. Hacerlo dentro quita los tres viajes y deja el cambio apuntado como una sola operación.
¿Se puede deshacer?
Sí, porque las fichas del mismo bloque quedan marcadas como una sola operación con su hora y su autor. Lo que no vuelve atrás son las consecuencias que el cambio haya disparado fuera, y por eso conviene mirar la muestra antes.
