Campos calculados
El margen se saca en una hoja aparte, y la hoja la tiene uno en su ordenador
El dato está dentro del programa y la cuenta se hace fuera. Y como se hace fuera, el número que se enseña en la reunión no es el de ahora: es el de la última vez que alguien bajó el listado.
Describir lo que necesitoLo que le pasa a un cálculo que vive en una hoja
Envejece desde que se guarda
La hoja se bajó el martes y el precio cambió el jueves. Nadie miente: simplemente el número que se está mirando dejó de ser verdad hace dos días.
Y cada uno tiene su versión
Tres personas con tres hojas y tres maneras de calcular lo mismo. Las reuniones se van en cuadrar cifras en vez de en decidir qué se hace con ellas.
El precio de sacar la cuenta de la hoja
Una columna calculada es de lo más barato que se añade, y suele quitar una hoja de cálculo entera de en medio. Lo que sube es cuando la cuenta cruza varias tablas —el margen que necesita el coste de compra de otro módulo—, porque entonces hay que decidir de dónde se toma cada pieza.
Dinos qué cuenta hacéis fuera
Cuenta qué se calcula en una hoja aparte, con qué datos y cada cuánto hay que rehacerlo. Con eso te montamos el dibujo y te decimos cuánto.
Dudas razonables sobre las fórmulas
¿Hasta dónde llega una fórmula?
Cubre bien lo que es aritmética con los campos de la ficha y fechas: sumas, porcentajes, diferencias entre dos días. Cuando la cuenta necesita recorrer muchas fichas a la vez o depende de reglas que cambian en el tiempo, deja de ser una fórmula y pasa a ser un informe.
¿Qué pasa con lo que ya estaba guardado?
Depende de lo que te convenga y se decide a propósito. Hay cuentas que tienen que reflejar siempre lo de ahora —el margen vivo— y otras que deben quedarse congeladas en el momento del documento, como el precio al que se vendió. Se puede hacer de las dos maneras.
