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Comedores de empresa

El que come paga dos euros y el resto lo paga su nómina

Cada bandeja tiene dos pagadores y una credencial que decide cuánto pone cada uno. A fin de mes hay que explicarle a la empresa, comida a comida, de dónde sale su factura.

Describir lo que necesito
Tu comedor, pantalla a pantalla
Credencial del empleado
Quién puede comer, de qué empresa es y qué condiciones tiene, resuelto al pasar la tarjeta.
Precio subvencionado
Lo que pone el empleado y lo que pone su empresa en cada menú, por convenio y por turno.
Turnos y aforo
Las franjas de comida con su cupo por departamento, para que no coman todos a la vez.
Oferta del día
Primeros, segundos y platos de dieta del día, con lo que se ha servido de cada uno.
Consumo por empresa
Cuántas comidas ha consumido cada compañía, por empleado y por día, con el detalle descargable.
Repercusión mensual
La factura a cada empresa con su parte, y el descuento en nómina que se le pasa al empleado.

Lo que no resuelve un TPV normal

El precio depende de quién eres, no de lo que comes

El mismo menú cuesta distinto según el convenio de cada empresa y el turno del empleado. Eso tiene que resolverse al pasar la credencial, sin preguntar nada.

Todos comen en la misma hora y media

La cola se hace sola si no hay turnos repartidos entre departamentos. Con aforo por franja se come en el mismo tiempo sin ampliar la sala.

Cuánto cuesta en una cantina de empresa

Una cantina con cocina propia y varios turnos suele moverse en el tramo de diez a cincuenta personas.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
3.000 € – 7.500 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos cómo funciona tu cantina

Lo lees tú mismo: módulos dibujados y una cifra, sin llamadas de por medio.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
3.000 € – 7.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que más preguntan

¿Vale la tarjeta de fichaje que ya tienen?

Si lee algo identificable, sí: no hace falta repartir otra tarjeta. También funciona con un código personal cuando la empresa prefiere no tocar la suya.

¿Puede cada empresa ver lo suyo?

Sí, con un acceso propio al detalle de sus empleados y sus importes. Es lo que acaba con el correo de «pásame el desglose» cada día 2.

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