Comedores escolares
Trescientos niños, cuarenta alergias y una familia que avisa por WhatsApp a las nueve
Quien se queda hoy a comer no es quien estaba apuntado ayer. Y la cocina necesita el número a las diez de la mañana, con los platos especiales ya separados.
Describir lo que necesitoPor qué el programa de un catering no es suficiente
El cliente es la familia, y son cientos
Alta, baja, día suelto, hermano con descuento, beca que cubre una parte. Cada mes hay que emitir cientos de recibos distintos y cobrarlos sin perseguir a nadie.
Una alergia mal apuntada no es un error administrativo
Tiene que estar en la cocina, en el monitor de la mesa y en la bandeja, el mismo día que la familia la comunica. No en un listado impreso en septiembre.
El precio, en una empresa de comedores
Una empresa que lleva varios centros suma cocineras y monitoras deprisa: casi siempre pasa de diez personas.
Cuéntanos cómo llevas el comedor
Responde con el esquema del sistema y el tramo que te tocaría.
Dos preguntas rápidas
¿Pueden las familias apuntar un día suelto desde el móvil?
Sí, con una hora de corte que fija el centro. A partir de esa hora la cocina ya tiene su número cerrado y nadie cocina a ciegas.
¿Sirve para varios colegios a la vez?
Sí: cada centro con sus aulas, sus monitores y su menú, y la empresa viendo todos. Es justo lo que una hoja por colegio no permite.
