Comparar con el año anterior
Vamos mejor que el año pasado. Con dos días laborables más y una tienda nueva
Casi todas las comparaciones de una casa están mal hechas, y no por mala fe: por comparar dos periodos que se llaman igual y no lo son. Arreglar eso cambia las conclusiones más que cualquier gráfico.
Describir lo que necesitoLas dos trampas de cualquier comparación anual
Dos periodos no son comparables por llamarse igual
Marzo puede traer dos días laborables más, una Semana Santa dentro o fuera y un festivo que cae en sábado. Sin los días delante, el porcentaje de arriba no significa gran cosa.
Subir un ocho con los precios un ocho arriba es no moverse
Vender más y vender más caro son dos noticias distintas y hasta opuestas. Si no se separan, se celebra una subida de precios como si fuera crecimiento.
Lo que cuesta comparar bien
Tramo medio. Lo caro no es el gráfico: es el perímetro comparable y la separación de precio y cantidad, que hay que decidir contigo porque dependen de cómo entiendas tú el negocio.
Cuéntanos qué comparas y con qué
Describe qué miras contra el año pasado y qué ha cambiado en tu negocio desde entonces. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre comparar
¿Por qué no coincide con lo que decíamos el año pasado?
Casi siempre porque el dato de entonces se sacó con otro criterio o antes de unas correcciones. Por eso conviene guardar la foto de cada cierre: así se puede comparar contra lo que de verdad se dijo.
¿Vale comparar contra hace dos años?
Vale, y a veces explica más que el año anterior si aquel fue raro. Lo que no conviene es elegir la base de comparación según el resultado que uno quiere ver, que es muy fácil de hacer sin darse cuenta.
