Indicadores de proceso
Se entregó todo, sí. Rehaciendo la mitad el sábado
Entregar a tiempo no dice si el proceso va bien: dice que alguien lo empujó. El número que sí lo dice es cuánto sale sin tener que tocarlo, y casi nunca está medido.
Describir lo que necesitoLo que hace que un indicador se discuta en vez de usarse
Nadie sabe qué está contando el número
Si no está escrito qué entra y qué no entra en la cifra, cada reunión empieza discutiendo la definición. La definición tiene que estar al lado del número, no en la cabeza de quien lo sacó.
La media esconde el problema
Un ochenta y siete por ciento de media puede ser dos líneas al noventa y cinco y una al sesenta. El indicador sirve cuando se puede partir por donde de verdad cambia.
Lo que cuesta medir el proceso
Si el dato ya se captura, los indicadores son un panel del tramo medio. Si hay que empezar por capturarlo —marcar el retrabajo, apuntar la fase— el trabajo está en la captura, no en el gráfico.
Cuéntanos qué proceso quieres medir
Describe los pasos por los que pasa tu trabajo y qué se apunta hoy en cada uno. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre los indicadores
¿Cuántos indicadores conviene tener?
Menos de los que te apetecen. Tres que se miren todas las semanas valen más que quince que se miran en enero. Y cada uno tiene que apuntar a una decisión concreta, o sobra.
¿Se puede medir sin máquinas conectadas?
Sí: un botón en el puesto o una marca al cerrar el parte ya dan el dato. Conectar máquinas mejora la precisión, pero empezar a mano suele enseñar lo suficiente para decidir si merece la pena conectarlas.
