Contratos de mantenimiento
El cliente jura que esa avería entra en el mantenimiento y el contrato está en un cajón
Un contrato de mantenimiento es una lista de equipos, un número de visitas y una frontera: hasta aquí lo paga la cuota. Esa frontera se discute cada vez porque vive en un PDF que nadie abre.
Describir lo que necesitoPor qué la cuota se come trabajos que no cubría
El cliente añade equipos y la cuota no se entera
Se firma por doce máquinas y a los dos años hay dieciocho en la instalación. Si el contrato no lleva su lista viva, acabas manteniendo gratis las seis que entraron por el camino.
Lo que no cubre hay que poder cobrarlo sin pelea
La diferencia entre un extra facturado y una discusión es que esté escrito antes: qué conceptos quedan fuera, a qué precio y con qué aviso previo al cliente.
Lo que cuesta llevar los contratos
Toca dos sitios a la vez: el servicio técnico, que consulta la cobertura, y la facturación, que emite la cuota. Esa doble puerta es lo que lo sitúa en varios módulos; sólo como fichero de contratos, baja.
Cuéntanos cómo son tus contratos de mantenimiento
Dinos cuántos llevas, qué cubren y cómo cobras lo que se sale. Te devolvemos el esquema de pantallas y su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre los contratos
¿Puede el técnico ver la cobertura en el momento?
Es el punto entero del módulo: abre la instalación en el móvil y ve qué cubre antes de empezar. Decidirlo allí evita la mitad de las discusiones de facturación del mes siguiente.
¿Genera él solo las visitas del año?
Si quieres, sí: del contrato salen las visitas previstas con sus fechas, y de ahí al calendario del preventivo. Siempre quedan editables, porque los clientes mueven fechas.
