Copias y restauración
Tener copia no es lo mismo que haber restaurado una
La pregunta útil no es «¿hacemos copias?», que la contesta todo el mundo que sí. Es «¿cuándo fue la última vez que una copia se levantó entera y funcionó?», y ésa la contesta muchísima menos gente.
Describir lo que necesitoDos cosas que se descubren el día malo
Lo que nadie ha probado no es una copia
Es un fichero grande. Hasta que no se ha levantado en otro sitio y se ha entrado a mirar, lo único que sabes es que algo se escribió: no que se pueda leer.
Volver del todo casi nunca es lo que hace falta
Lo que suele pasar es que alguien borró una cosa. Devolver la empresa entera al jueves para recuperar una factura tira el trabajo de dos días de ocho personas.
Lo que cuesta poder volver atrás
La copia en sí es casi gratis. Lo que se cotiza es lo que la convierte en algo útil: la prueba automática de que entra, la pantalla de recuperar una ficha suelta y el aviso de qué se va a perder. Y el minuto al que quieres poder volver, que es lo que más mueve la cifra.
Cuéntanos qué no te puedes permitir perder
Di qué datos son los críticos, cuánto tiempo podrías estar sin ellos y si alguna vez has tenido que recuperar algo. Al enviarlo verás el esquema y la horquilla.
Lo que preguntan sobre copias
¿Cada cuánto debería hacerse?
Es al revés: primero decides cuánto trabajo estás dispuesto a repetir si pasa algo, y de ahí sale la frecuencia. Si la respuesta es «una hora», la copia es horaria; si es «un día», es diaria y te ahorras dinero.
¿Vale con que lo haga el proveedor del servidor?
Es un buen primer piso y casi nunca es suficiente solo, porque esa copia te devuelve la máquina entera y rara vez te devuelve una ficha. Lo que falta es justamente la parte fina, y es la que más se usa.
