Datos restringidos
Para consultar un teléfono abre la ficha, y en la misma ficha está el sueldo
Los permisos normales reparten pantallas: ésta sí, ésta no. El problema aparece cuando lo delicado vive en una pantalla que casi todo el mundo necesita abrir por otra cosa.
Describir lo que necesitoPor qué el permiso por pantalla no llega
El dato viaja con la ficha
Quien puede abrir al empleado para mirar su teléfono, ve lo que haya en esa ficha. Y lo mismo en la lista, en el buscador y en cualquier exportación que la incluya.
Las copias se llevan todo
El fichero que alguien bajó para hacer una comparativa sale con lo delicado dentro y acaba en un correo. Nadie quería eso: simplemente nadie lo quitó.
Lo que cuesta tapar lo que no es de todos
Lo que cuenta aquí no es el número de campos, es el número de sitios por los que ese campo asoma: la ficha, la lista, el buscador, el informe y la exportación. Taparlo en cuatro y olvidarse del quinto equivale a no haberlo tapado.
Dinos qué campo no debería ver cualquiera
Cuenta qué dato es delicado en tu casa, quién sí tiene que verlo y por dónde se te está escapando hoy. Al enviarlo verás el esquema y el precio.
Preguntas sobre campos delicados
¿No es más fácil quitarles la pantalla entera?
Lo es, y por eso se intenta primero. Deja de valer cuando esa pantalla hace falta para trabajar: si el almacenero no puede abrir el artículo, no puede hacer su trabajo. Entonces la respuesta es tapar el campo, no cerrar la puerta.
¿Impedir o registrar?
Depende del dato, y casi siempre conviene mezclar. Hay campos que nadie fuera de dos personas debe ver nunca; hay otros que mucha gente necesita a veces, y ahí registrar quién lo miró funciona mejor que una negativa que acaba sorteada por teléfono.
