Devoluciones online
Cada devolución empieza con un correo que alguien tiene que leer
El cliente escribe, alguien busca el pedido, alguien contesta con instrucciones y alguien pega una etiqueta. Son cuatro pasos manuales para algo que el propio cliente puede hacer entero en dos minutos.
Describir lo que necesitoPor qué el correo de devoluciones no escala
El cliente ya sabe qué quiere devolver
Si entra con su pedido delante y marca las líneas, no hay que descifrar nada. Lo que llega es una solicitud con referencias, cantidades y motivo, lista para aprobar o no.
El motivo vale dinero si se agrupa
Una talla que se devuelve el treinta por ciento de las veces es un problema de ficha, no de cliente. Recogido en texto libre no se puede contar; en una lista cerrada, sí.
La caja sin identificar es la peor
Un paquete que llega sin saber de qué pedido viene se queda en el pasillo. La etiqueta de vuelta lleva el número de la solicitud, y así la recepción es un escaneo, no una investigación.
Lo que cuesta el portal de devoluciones
Es un módulo que cuelga de los pedidos que ya tienes: tramo bajo-medio del estimador. La etiqueta de vuelta generada por el transportista es lo que añade trabajo, porque hay que hablar con la agencia.
Cuéntanos cómo se devuelve hoy
Escribe qué hace un cliente que quiere devolver y cuántas gestionas al mes, y al enviarlo te devuelve el esquema con su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre el portal
¿Hay que aprobar cada solicitud a mano?
No tiene por qué. Lo normal es aprobar solo lo que cumple tus reglas y dejar a revisión lo que se sale de ellas. Así la mayoría pasa sin tocarla y alguien mira sólo las excepciones.
¿Se puede ofrecer cambio en vez de devolución?
Sí, y conviene ponerlo primero en la pantalla: mucha gente lo que quiere es otra talla. Esa opción no genera abono, genera un pedido nuevo enlazado al anterior.
