Gufi

Empresa familiar

Las reglas de la casa las sabe todo el mundo y no están escritas en ningún sitio

El precio que se le hace a ese cliente, el proveedor al que se le paga antes y lo que se cobra en agosto. Funciona mientras sea la familia. Deja de funcionar el día que entra alguien que no estuvo en aquellas conversaciones.

Describir lo que necesito
Un negocio de familia, por dentro
El trato de cada cliente
El precio pactado hace años y por qué se pactó, en su ficha y no en la memoria de dos.
Quién puede decidir qué
Lo que en casa se da por sabido, escrito una vez para quien no es de la familia.
Empresa y casa, separadas
El gasto marcado desde el apunte, para que el cierre no haya que explicarlo luego.
Proveedores de siempre
El acuerdo con cada uno y el orden en que se les paga, visible para quien hoy compra.
Ponerse al día sin haberse criado aquí
Que la pantalla cuente lo que nadie cuenta porque todos lo daban por sabido.
Una cifra para la comida del domingo
El mismo número para todos, para discutir qué hacer y no cuánto se vendió.

Lo que no se puede delegar hasta que está escrito

Mientras la condición viva en una cabeza, esa persona no puede faltar

Si el precio especial de treinta clientes lo sabe sólo uno, ese uno tiene que estar en todas las decisiones. Ponerlo en la ficha no es desconfiar de nadie: es poder irse dos semanas sin el teléfono encendido.

Lo de la empresa y lo de casa, separado en el apunte

No por nadie de fuera, sino porque para saber si el negocio gana dinero hay que poder mirar el negocio solo. Marcarlo en el momento cuesta un clic; separarlo después, revisar un ejercicio entero.

Cuánto sale escribir lo que ya sabéis

El trabajo aquí no es técnico: es recoger lo que hoy funciona de memoria y convertirlo en campos de una ficha. Por eso el tramo de abajo es intermedio con varios módulos, y por eso la parte vuestra pesa: hacen falta unas cuantas sesiones con quien conoce los tratos, y eso no lo puede escribir nadie de fuera.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
3.000 € – 7.500 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Contadnos qué sabe sólo la familia

No hace falta la lista completa, bastan tres ejemplos. Suelen ser precios, plazos de pago y clientes a los que se trata distinto por razones que nadie apuntó.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
3.000 € – 7.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Preguntas habituales en las empresas familiares

¿Esto obliga a cambiar cómo trabajamos?

No es la idea. Se escribe lo que ya hacéis, tal como lo hacéis, y por eso la primera parte del trabajo es escucharlo. Si de paso aparece algo que no tiene sentido, se dice; pero cambiarlo es decisión vuestra y puede ser más adelante.

¿Y si no nos ponemos de acuerdo en casa sobre cómo hacerlo?

Pasa, y es mejor saberlo antes de construir. Lo práctico es empezar por la parte donde sí hay acuerdo —casi siempre facturar y cobrar— y dejar para después lo que está en discusión. Un sistema no resuelve una conversación pendiente, pero tampoco hace falta tenerla entera para empezar.

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