Favoritos y atajos
Cuatro clics para llegar al mismo sitio, treinta veces al día, todos los días
Nadie se queja de esto porque cada vez cuesta cinco segundos. Multiplica por treinta, por los días del año y por la gente que lo hace, y deja de ser una tontería.
Describir lo que necesitoEl coste que no aparece en ningún sitio
El menú lo diseñó alguien que no trabaja ahí
Está ordenado por cómo está hecho el programa, no por lo que hace esa persona. Y lo que esa persona usa doce veces al día está en el tercer nivel.
Rehacer el mismo filtro cada mañana
Entrar, filtrar por esta semana, por su zona y por pendiente, cuatro veces al día. Ese filtro es, de hecho, su pantalla: sólo que no existe como tal.
El precio de quitar clics de en medio
Es de los añadidos que menos cuestan y más se notan desde el primer día, porque cada persona lo nota en su propio trabajo. Donde sube es en guardar filtros: hay que decidir qué se guarda de cada pantalla y que siga valiendo cuando esa pantalla cambie.
Dinos a qué vais todos los días
Cuenta qué pantallas se abren una y otra vez y qué filtros se vuelven a poner cada mañana. Con eso te montamos el dibujo y te decimos cuánto.
Dos objeciones razonables
¿No se lía la gente si cada uno tiene un menú distinto?
Es lo contrario de lo que pasa: cada uno aprende el suyo y deja de perderse en entradas que no usa. Lo que sí conviene es que el esqueleto sea el mismo para todos, para que al enseñarle algo a un compañero los dos estén hablando del mismo sitio.
¿El enlace a una pantalla filtrada deja ver cosas de más?
No, porque el enlace no lleva datos: lleva la pantalla y el filtro. Si lo abre alguien sin permiso, ve lo mismo que vería entrando a mano, que es nada. Un enlace no puede dar acceso que la cuenta no tenga.
