Sólo con el teclado
Soltar el ratón para dar a Guardar, doscientas veces al día
Para quien mira un papel y teclea, el ratón es el enemigo: cada vez que hay que cogerlo se pierde el sitio en la hoja. Y eso no se arregla con formación: se arregla con la pantalla.
Describir lo que necesitoUna pantalla pensada para teclear

Por qué la velocidad se pierde en sitios tontos
El tabulador va por donde quiere
Salta del código al botón de la derecha y de ahí a la cabecera. Quien copia de un papel tiene que mirar la pantalla en cada campo para saber dónde ha caído.
Guardar devuelve a una pantalla en blanco
Y hay que volver a buscar el botón de nuevo, esperar a que cargue y poner el cursor en el primer campo. Son cuatro segundos por registro y se meten trescientos.
La cuenta sale con los registros al día
Es de los trabajos más baratos con mejor retorno cuando hay alguien metiendo datos todo el día: lo que se gana se cuenta en horas por semana. La cifra depende de en cuántas pantallas hay que hacerlo, porque el orden de los campos se revisa una a una.
Dinos quién teclea todo el día
Cuenta qué pantalla se usa a destajo, cuántos registros se meten al día y de dónde se copian. Te lo devolvemos dibujado y con una cifra.
Dudas de quien teclea a destajo
¿Se aprende o hay que formar a la gente?
Lo que se usa veinte veces al día se aprende solo en una semana, siempre que esté a la vista: la tecla escrita al lado del campo enseña más que una formación. Lo que no se aprende nunca es el atajo que sólo aparece en un documento.
¿Merece la pena para dos personas?
Depende de cuánto teclean, no de cuántos son. Una sola persona que mete ciento cincuenta documentos a la semana lo amortiza antes que diez que entran a consultar. Se mide con los registros al día, que es el número que hay que traer.
