Ferretería y herrajes
Cuatro mil referencias, seis bodegas y un Excel que ya no abre
En una ferretería el problema nunca es vender: es saber si queda. Cuando el catálogo pasa de unos cientos de artículos y hay existencias repartidas en varias naves y mostradores, la pregunta «¿tenemos cerraduras Toledo?» deja de tener una respuesta y pasa a tener seis, una por sitio. Eso se arregla con una pantalla, no con más llamadas.
Describir lo que necesitoUn inventario de ferretería de verdad


Lo que tiene de particular vender herraje
El catálogo es enorme y casi todo se mueve poco
No vendes cien cosas mucho: vendes miles de cosas poco. Eso rompe cualquier intuición sobre qué reponer, porque el artículo que lleva tres meses parado puede ser el que te hace perder una obra entera cuando falta. Hace falta un mínimo por referencia y por sitio, calculado y vigilado por el sistema, no recordado por alguien.
La misma pieza está en varios sitios y no son equivalentes
Tener cuarenta unidades no sirve de nada si las cuarenta están en la nave y el cliente está en el mostrador del otro lado. El dato útil no es el total: es el total POR sitio, y saber qué bodega tiene excedente para cubrir a la que se ha quedado seca antes de comprarle nada al proveedor.
Las referencias se parecen tanto que se confunden
Cerradura Imperio, cerradura Toledo, cerradura Flamma; la misma familia con diez acabados y tres medidas. Si la ficha no distingue bien, se pide lo que no era y la devolución se come el margen. La pantalla tiene que enseñar código y descripción juntos y dejar buscar por los dos, que es como lo busca quien está atendiendo.
Qué cuesta montarlo en una ferretería
Una ferretería con varias bodegas y mostrador suele mover entre diez y cincuenta personas entre almacén, mostrador y oficina, y es el tramo que hemos cogido. Con varios módulos a la vez, el estimador de la casa da esta cuota. Si eres una tienda sola con dos personas detrás, baja un tramo y la cifra cae bastante.
Dinos qué vendes y cómo lo tienes repartido
Escribe cómo es tu catálogo y dónde guardas las cosas. Al enviarlo verás en pantalla el esquema de lo que montaríamos, con los módulos marcados y la cuota; y tu descripción llega a nuestro equipo para contestarte.
Lo que preguntan las ferreterías
Tenemos el catálogo en un Excel enorme. ¿Sirve?
Sirve y es lo normal. Se sube tal cual, se revisa qué columna es el código, cuál la descripción y cuál el mínimo, y queda cargado. Lo que suele costar más no es importar: es que el mismo artículo esté dos veces con códigos distintos. Eso se detecta al cargar y se decide qué hacer con cada duplicado, pero hay que decidirlo.
¿Funciona con lector de código de barras?
Sí. El buscador acepta lo que mande el lector igual que si lo tecleas, así que recibir mercancía o hacer un recuento se hace pasando el lector. Si las referencias no tienen código de barras —en herraje pasa mucho—, se pueden generar e imprimir etiquetas desde el propio sistema.
¿Podemos empezar solo por el control de existencias?
Es el arranque que recomendamos. Primero saber qué hay y dónde, que es lo que para el negocio todos los días; las compras y el mostrador se añaden después. La cuota de empezar por un módulo está en el bloque de precio.
¿Y si queremos conectarlo con el programa de facturación que ya usamos?
Se conecta si ese programa deja entrar y salir datos; la mayoría de los de facturación tienen alguna forma de hacerlo. Si no la tiene, la alternativa honesta es llevarse también la facturación aquí, y entonces lo decimos claro en el presupuesto en vez de prometer una integración que luego hay que mantener a parches.
