Gufi

Ópticas

La óptica no cabe en un TPV, y por eso lo tienes todo en papel

Una graduación no es una línea de ticket: lleva dos ojos, esfera, cilindro, eje, adición y agudeza, y hay que poder compararla con la del año pasado. Encima está el armazón, la lente que se encarga fuera, el taller que las monta y el paciente llamando para saber si han llegado. Te construimos el programa que junta las cuatro cosas.

Describir lo que necesito
Las pantallas que tendría tu óptica
Expedientes y refracciones
El historial de cada paciente con todas sus graduaciones fechadas, la DP, las alergias y los documentos escaneados.
Agenda de gabinete
Citas por profesional y por tipo —examen visual, control, adaptación, entrega— con el hueco que de verdad queda libre.
Órdenes de taller
Cada encargo desde que se pide la lente hasta que se monta y se entrega, con el aviso al paciente cuando llega.
Armazones y lentes
Inventario por referencia con marca, coste, precio y margen, y el aviso cuando una montura se queda sin reponer.
Caja y facturación
Tickets, facturas, lo cobrado y lo pendiente, con el desglose de qué parte paga el seguro y qué parte el paciente.
Recordatorios de revisión
A quién le toca revisión y a quién se le acaban las lentillas, para que la llamada salga sola y no de la memoria de nadie.

Esto es una óptica dentro de Gufi

Expediente clínico de un paciente de óptica con su tabla de refracción, el inventario de armazones y lentes, y el panel de citas
El expediente de un paciente con sus refracciones —OD y OI, esfera, cilindro, eje, adición y agudeza—, la distancia pupilar y el tipo de lente. Al lado, el inventario real: armazones y lentes de contacto con coste, venta y margen por referencia. Abajo, las órdenes de trabajo con su estado de taller y el reparto de citas por tipo: examen visual, control, adaptación de lente de contacto, entrega.

Por qué el programa de una tienda cualquiera se te queda corto

La ficha no es un cliente, es un historial clínico

Lo que vale en una óptica es poder poner la graduación de hoy al lado de la de hace tres años y ver cuánto se ha movido. Un CRM guarda un contacto; aquí hace falta una serie temporal por ojo, con quién la tomó y con qué lente se resolvió. Y hace falta que la receta de ayer se pueda recuperar en veinte segundos cuando el paciente llama porque se le ha roto la gafa.

Vendes algo que todavía no existe cuando lo cobras

El armazón está en el escaparate, pero la lente se talla fuera y tarda. Entre que se cobra y que se entrega hay un encargo al laboratorio, una recepción, un montaje en taller y un aviso al paciente. Un TPV cierra la venta y se olvida; lo que hace falta es que ese pedido siga vivo en una pantalla hasta que alguien se lleva las gafas puestas.

El stock tiene dos naturalezas distintas

Los armazones son unidades que se tocan y se pueden contar. Las lentes graduadas son combinaciones que no se almacenan: se piden. Y las lentes de contacto son cajas con caducidad y con un paciente que repite cada tres meses. Meter las tres en la misma tabla de «productos» es lo que hace que el inventario no cuadre nunca.

Lo que cuesta una óptica montada así

Una óptica de barrio suele ser gente que cabe en una mano: entre el óptico, quien está en tienda y quien monta en el taller, rara vez se pasa de diez. Con ese tamaño y construyendo varios módulos a la vez, el estimador de la casa deja esta horquilla. Si sois una cadena con varios gabinetes, sube el tramo de equipo en el formulario de abajo y el número se mueve solo.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 4.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos cómo funciona tu óptica

Gufi construye software a partir de una descripción, así que esto no es un formulario de contacto: escribe cómo trabajáis y al enviarlo te devuelve el esquema de lo que montaríamos, con los módulos y el precio.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 4.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que suelen preguntarnos las ópticas

¿Podéis pasar las fichas de papel que tenemos acumuladas?

Las que estén en digital, sí: si hay un Excel, un Access viejo o una exportación del programa actual, se importan con su histórico de graduaciones. Las que están en papel hay que teclearlas, y lo honesto es decirlo: nosotros no las escaneamos por ti. Lo que sí hacemos es dejar la pantalla de alta preparada para que meter una ficha antigua cueste medio minuto.

¿Se conecta con el laboratorio al que pedimos las lentes?

Depende de lo que ofrezca el laboratorio. Si tiene un servicio al que se le puedan mandar pedidos, se conecta y el encargo sale desde la misma pantalla. Si no lo tiene —que es lo más habitual—, el sistema prepara el pedido con todos los datos de la graduación y lo deja listo para enviarlo como se envíe hoy, que normalmente es por correo.

¿Y si trabajamos con mutuas y seguros?

Se contempla en la facturación: cada venta puede partirse entre lo que cubre la entidad y lo que paga el paciente, y queda la lista de lo que hay que reclamar a cada una. El detalle de cómo lo liquida tu mutua concreta lo ajustamos al construirlo, porque no hay dos que lo hagan igual.

¿Qué pasa si dentro de un año quiero cambiar algo?

Se cambia. Es la diferencia entre esto y comprar una licencia: las pantallas son código tuyo, así que cuando abras un gabinete nuevo o cambies la forma de hacer los encargos, se toca el programa y ya está. No hay que esperar a que al proveedor le interese meterlo en su siguiente versión.