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Moda y textil

Tu problema no es el stock: es que una talla no es un producto

Un blazer negro en XS y el mismo blazer en L son la misma prenda para tu catálogo y dos cosas distintas para tu almacén. Multiplícalo por cuatro colores, seis tallas, dos temporadas y tres sitios donde puede estar la unidad —tienda, almacén, en tránsito— y ya tienes la razón por la que ningún programa estándar te cuadra el inventario.

Describir lo que necesito
El menú que tendría el ERP de tu marca
Catálogo por estilos
La ficha de cada prenda con su colección, su temporada, su drop y la fecha en que sale a la venta en cada canal.
Matriz de color y talla
La rejilla donde se ve de un golpe cuántas unidades quedan de cada combinación y cuál se está agotando.
Stock por ubicación
Dónde está cada unidad —tienda, almacén, en tránsito—, qué hay reservado y cuántos días lleva sin moverse.
Pedidos y envíos
Los pedidos de todos los canales en una sola cola, con el plazo de salida y los que van con retraso marcados.
Devoluciones y cambios
El retorno de la prenda, si vuelve a stock o no, y por qué se devolvió, que es lo que acaba corrigiendo el tallaje.
Margen por referencia
Coste, precio y margen real de cada estilo una vez descontadas rebajas y devoluciones, no el margen de la etiqueta.

Una marca de ropa funcionando aquí dentro

Catálogo de estilos de una marca de moda con su colección, categoría, canales, precio, margen y estado de stock, y la ficha de un pantalón abierta al lado
El catálogo por estilos: cada prenda con su colección —Drop 2, Cápsula Navidad, una colaboración—, su categoría, en qué canales está publicada, su precio y su margen. A la derecha, la ficha abierta de un pantalón con su temporada, su fecha de lanzamiento y el margen que deja de verdad.
Matriz de variantes de un blazer con el stock por color y por talla y los totales de cada fila y columna
Y la pantalla que no trae ningún programa genérico: la matriz de un blazer, cuatro colores contra cuatro tallas, con el total de cada fila y de cada columna. De un vistazo se ve que quedan ocho beige en talla M y que el negro en S es lo que hay que reponer.

Lo que el textil hace distinto a cualquier otro comercio

La unidad mínima tiene dos ejes

Todo lo que compras, vendes, cuentas y devuelves vive en una celda de una matriz de color por talla. Si el programa trata cada variante como un producto suelto, acabas con cuarenta fichas para una camisa y nadie es capaz de ver de un vistazo que te has quedado sin la M en negro, que es justo la que se vende.

La misma prenda está a la venta en sitios que no se hablan

La última unidad de un vestido puede venderse a la vez en la tienda física, en tu web y en un marketplace. Sin un único sitio donde se descuente el stock en el momento, lo normal es vender lo que ya no tienes y tener que cancelar el pedido, que es la forma más cara de perder un cliente nuevo.

La temporada manda sobre el valor del inventario

Una referencia de hace dos campañas no vale lo que costó: hay que saber cuántos días lleva parada para decidir si rebajarla o moverla a otra tienda. Esa antigüedad por unidad —la columna que te dice que un SKU lleva 117 días quieto— no existe en los programas pensados para vender tornillos.

Cuánto cuesta esto para una marca

Hemos puesto el tramo de diez a cincuenta personas porque es donde suele estar una marca con tienda propia, almacén y alguien llevando la web. Con varios módulos construidos a la vez, la cuenta del estimador sale así. Una marca de una sola tienda baja al tramo de abajo; una con red de puntos de venta sube. Los mandos están en el formulario.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
3.000 € – 7.500 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Describe tu marca y te decimos qué montaríamos

Lo que Gufi hace es construir software a partir de una descripción. Escribe la tuya aquí: al enviarla ves en pantalla el esquema de módulos, la cuota y el plazo, sin que nadie te llame antes.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
3.000 € – 7.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Preguntas de marcas que ya nos las han hecho

¿Se conecta con mi tienda de Shopify o de WooCommerce?

Sí, y es de las primeras cosas que se montan: el catálogo y el stock salen de aquí y se publican allí, y los pedidos entran en la misma cola que los de tienda. También se puede hacer al revés si prefieres seguir dando de alta los productos en la web. Lo que no hacemos es obligarte a cambiar de tienda online para que esto funcione.

¿Y los marketplaces?

Se integran los que tengan una forma de conectarse. Conviene decir una cosa que a veces se vende de más: cada marketplace tiene sus reglas y sus plazos, así que no es un interruptor sino trabajo de conexión, y lo presupuestamos como tal. Lo que sí es automático desde el primer día es que el stock sea uno solo para todos los canales.

¿Podemos empezar solo por el inventario?

Es lo que recomendamos casi siempre. Se arranca por donde más duele —normalmente la matriz de tallas y el stock repartido— y el resto se añade cuando el equipo ya está usando lo primero. La cuota de arrancar por un módulo está en el bloque de precio de arriba.

¿Cómo lleváis las curvas de compra a proveedor?

Se construye la pantalla de pedido a proveedor con la curva que uses tú, porque es lo que cambia de una marca a otra: hay quien compra por proporción fija de tallas y quien la calcula sobre lo vendido la campaña anterior. Esa fórmula se programa a tu medida; no hay una genérica que valga.

Otros sectores con pantallas que enseñar