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Tienda online

Tu tienda va bien hasta que necesita hacer algo que la plantilla no hace

Las plataformas de siempre funcionan de maravilla para vender diez productos sin complicaciones. El problema aparece el día que necesitas un precio distinto por tipo de cliente, un cuestionario que recomiende, un stock que venga de tu almacén de verdad o un envío que dependa de algo que sólo pasa en tu negocio. Ahí empiezan los plugins, y ahí empieza el goteo.

Describir lo que necesito
Lo que llevaría tu tienda
Catálogo y fichas
Tus productos con sus variantes, sus fotos y los textos que posicionan, editables sin tocar código.
Precios y promociones
Tarifas por tipo de cliente, descuentos por volumen, packs y campañas con fecha de principio y fin.
Carrito y pago
El proceso de compra con las pasarelas que uses y los métodos que de verdad pida tu cliente.
Stock conectado
Lo que se enseña disponible sale de tu almacén de verdad, y al vender se descuenta donde toca.
Pedidos y envíos
La cola de preparación, la etiqueta del transportista y el seguimiento que recibe quien compró.
Área de cliente
Sus pedidos, sus facturas y sus datos, que es lo que hace que repita sin escribirte un correo.

Una tienda construida entera

Página de inicio de una tienda online de suplementos deportivos en versión de ordenador y de móvil, con categorías, familias de producto y un cuestionario de recomendación
El escaparate de una tienda de nutrición deportiva hecha aquí: navegación por categorías, la promesa de entrega arriba, las familias de producto con su imagen y, a la derecha, lo que no trae ninguna plantilla — un cuestionario de seis preguntas que recomienda qué llevarse. Abajo a la derecha, la misma tienda en el teléfono.

Cuándo compensa construirla y cuándo no

Cuando el precio no es un número fijo

Si tienes tarifas por cliente, descuentos por volumen, packs que se calculan o acuerdos con un colectivo, las plataformas estándar lo resuelven a base de extensiones que se pisan entre ellas. Una tienda construida para ti pone esa lógica donde tiene que estar: en una regla que alguien de tu equipo puede leer y cambiar.

Cuando el stock que enseñas tiene que ser el que hay

Mostrar disponibilidad falsa es la forma más cara de conseguir un cliente nuevo y perderlo el mismo día. Si tu inventario está en un almacén, en varias tiendas o repartido en tránsito, la tienda tiene que leer de ahí en el momento, no de una copia que se sincroniza cada hora y se desfasa.

Cuando quieres que la web haga algo, no sólo que venda

Un configurador, un cuestionario que recomienda, una calculadora, un área donde el cliente consulte sus pedidos anteriores. Eso no es una tienda: es software con un carrito dentro. Y es precisamente lo que diferencia a una marca de las otras cuarenta que venden lo mismo con la misma plantilla.

Qué cuesta una tienda hecha a medida

La mayoría de las marcas que nos piden esto son equipos de menos de diez personas, así que ése es el tramo de salida. Con varios módulos —catálogo, precios, pagos y stock conectado— el estimador deja esta horquilla al mes, sin coste de implantación. Una marca con tienda física, almacén y equipo de atención sube un tramo.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 4.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos qué vendes y qué te está limitando

Si ya tienes tienda, cuéntanos qué no te deja hacer. Si no la tienes, cuéntanos qué vendes. Al enviarlo verás el esquema de módulos y la cuota en pantalla, y tu descripción llega a nuestro equipo.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 4.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Preguntas sobre tiendas a medida

¿Por qué no uso Shopify y ya está?

Si lo que vendes encaja en lo que Shopify hace de serie, úsalo: será más barato y es una respuesta honesta. Esta conversación tiene sentido cuando ya estás pagando cinco extensiones para forzar algo, cuando el stock no cuadra o cuando necesitas una pieza que no existe. Dinos qué te falta en el formulario y te diremos si compensa o no.

¿Y lo que ya tengo vendido, los clientes, los pedidos?

Se migra: productos, clientes e histórico de pedidos se importan desde una exportación de la tienda actual. Lo que hay que planificar con cuidado son las direcciones de las fichas de producto, porque si cambian sin redirigir se pierde el posicionamiento ganado. Eso se mapea antes de lanzar, no después.

¿Quién la mantiene después?

Nosotros, y entra en la cuota: no hay una factura aparte por mantenimiento ni por los cambios que vayan surgiendo. Es la diferencia con encargar un desarrollo cerrado, donde cada cambio posterior es un presupuesto nuevo y una espera.

¿Se conecta con el programa que uso para facturar?

Si tiene por dónde, sí; y si no lo tiene, la alternativa es que la facturación viva también aquí. Lo decimos antes de empezar. Lo que no hacemos es montar una pasarela frágil entre dos sistemas que no quieren hablarse y dejarte con ella.