Cobros e impagados
Doscientos treinta y ocho días. Nadie se acordaba de esa factura
Reclamar no se olvida por mala fe: se olvida porque no hay una lista. Lo vencido, repartido por tramos y con el próximo paso escrito, se cobra antes que lo que vive en la memoria del jefe.
Describir lo que necesitoEl aviso de deuda vencida, en pantalla

Por qué reclamar tarde cuesta más
A los treinta días se llama; a los trescientos se litiga
La probabilidad de cobrar cae con la antigüedad. Un tramo de vencimiento en pantalla convierte esa caída en una lista de llamadas de hoy.
Servir a quien ya debe es prestar sin saberlo
Sin límite de crédito por cliente, el comercial vende y el almacén sirve mientras la deuda crece. El aviso tiene que saltar antes de cargar el camión.
Lo que cuesta dejar de perseguir facturas
Es de los módulos que se pagan con una sola factura recuperada. Para un equipo de diez a cincuenta personas y un módulo, el estimador deja esta horquilla; sube si quieres que arrastre también las remesas.
Cuéntanos cómo reclamas hoy
Al enviarlo aparece el esquema con las pantallas que harían falta y el precio orientativo.
Preguntas sobre el cobro
¿El recordatorio lo manda el sistema sin que nadie lo vea?
Depende del tramo, y se suele graduar: el primer aviso sale solo, el segundo lo revisa alguien y a partir de ahí se llama. Mandar un tercer recordatorio automático a un cliente grande es cómo se pierde un cliente grande.
¿Podéis bloquear al cliente que supera su límite?
Sí, y conviene decidir antes quién levanta el bloqueo. Un límite que cualquiera puede saltarse no es un límite; uno que no puede saltar nadie para la empresa el viernes a las siete.
